Una pierna robótica, creada sin conocimiento previo, aprende a caminar sola

Para una jirafa o un ñu recién nacido, nacer puede ser una peligrosa introducción al mundo: los depredadores esperan por la oportunidad para devorar al miembro más débil de la manada. Esta es la razón por la que muchas especies han desarrollado formas para que sus neonatos encuentren la forma de ponerse de pie y valerse por sí mismos a los pocos minutos de nacer.

Los nuevos algoritmos de Inteligencia Artificial (IA) podrían permitir a los robots aprender a moverse por sí mismos, imitando a los animales en las condiciones mencionadas.

Es una asombrosa hazaña evolutiva que ha inspirado a biólogos y expertos en robots, y ahora un equipo de investigadores de la Universidad del Sur de California (USC), específicamente de la Escuela de Ingeniería Viterbi de la USC aseguran ser los primeros en crear una extremidad robótica controlada por IA impulsada por tendones de tipo animal que incluso pueden se puede hacer tropezar y luego recuperarse en el momento del siguiente paso, una tarea para la cual el robot nunca fue programado explícitamente para hacer.

Aprendizaje automático

Varios estudiantes de doctorado del centro educativo han desarrollado un algoritmo “bioinspirado” que puede aprender a caminar solo después de solo 5 minutos de juego no estructurado y no programado, y luego adaptarse a otras tareas sin ninguna programación adicional.

Su artículo, publicado en el artículo de portada de Nature Machine Intelligence en marzo de este año, abre posibilidades interesantes para comprender el movimiento humano y la discapacidad, creando prótesis sensibles y robots que pueden interactuar con entornos complejos y cambiantes, así como la exploración espacial y la búsqueda y rescate.

“Hoy en día, se necesita el equivalente de meses o años de entrenamiento para que un robot esté listo para interactuar con el mundo, pero queremos lograr el rápido aprendizaje y las adaptaciones que se ven en la naturaleza”, dijo Francisco Valero-Cuevas, autor principal del estudio.

Valero-Cuevas y sus otros compañeros del estudio dicen que, a diferencia de la mayoría de los trabajos actuales, sus robots aprenden haciendo, y sin simulaciones por computadora previas o paralelas para guiar el aprendizaje.

Las aplicaciones potenciales para la tecnología son muchas, particularmente en la tecnología de asistencia, donde las extremidades robóticas y los exoesqueletos que son intuitivos y responden a las necesidades personales de un usuario serían invaluables para aquellos que han perdido el uso de sus extremidades.

 

Fuente: LaRed21.com

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