Una dieta saludable ayuda a reducir riesgo de parto prematuro

Un embarazo normal suele durar entre 37 y 42 semanas, y si llega a término entre la semana 21 y la 37 de la gestación, se considera prematuro. Según estimaciones de la OMS (Organización Mundial de la Salud), cada año nacen unos 15 millones de bebés prematuros en el mundo, y la cifra, advierte, va en aumento.

Se trata de una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en los bebés. Y aunque se han hecho numerosas investigaciones, todavía no se ha dado con un tratamiento específico.

Sin embargo, un reciente estudio realizado por la Universidad de Queensland, en Australia, ha vuelto a apuntar lo señalado por investigadores de Suecia, Islandia y Noruega en la publicación British Medical Journal seis años atrás. Y es que una dieta saludable podría contribuir a prevenir el parto prematuro.

¿Cuáles son las causas de que un embarazo termine antes de lo normal?

Tal y como nos explica la médico, primero se estudia el historial clínico de la paciente, ya que haber tenido un anterior parto prematuro se considera un factor de riesgo. Otras causas pueden ser:

  • Embarazo múltiple.
  • Una malformación o intervención en el cuello del útero. Un mioma, una malformación uterina… Y esto se evalúa midiendo el cuello del útero. En la semana 20 de embarazo se realiza una ecografía vaginal y se mide la longitud del cuello uterino. Si mide menos de 25 milímetros tiene riesgo de parto prematuro, y lo que se hace es darle un tratamiento para evitar que el cuello se siga acortando.
  • Infección vaginal.

Una vez se ha detectado el riesgo de embarazo prematuro, su seguimiento se realizará en una unidad especializada de alto riesgo para que le hagan los controles pertinentes, y a la hora de dar a luz, lo haga en un hospital que cuente con una UCI neonatal, donde atender al pequeño de la mejor forma posible.

Una dieta saludable, esencial durante el embarazo

Aunque los médicos inciden en que es esencial mantener una dieta sana durante todo el embarazo, según lo revelado por estos estudios podría jugar un papel tan importante como la reducción del riesgo de un parto prematuro. Los investigadores desvelaron que las embarazadas que mantenían una ‘dieta pobre’ (es decir, carente de frutas y verduras y alta en grasas y azúcares) tienen un 50% más de riesgo de tener un embarazo prematuro que aquellas que consumen habitualmente verduras y proteínas. Pero, ¿cuál es el motivo?

Ariana Serrano detalla que “se ha visto que el parto prematuro puede estar favorecido por un aumento de las interleuquinas y de sustancias inflamatorias, que activan una inflamación de las membranas amnióticas, es decir, de la bolsa. Y dicha inflamación a veces puede ser crónica, y conllevar un parto prematuro”.

Por esta razón, la doctora afirma que se ha observado que los alimentos antioxidantes y antiinflamatorios pueden ayudar a prevenir el embarazo prematuro. Pero insiste en que esto no significa que así vaya a evitarse. Además de las recomendaciones habituales, como no consumir alcohol o tabaco, señala una serie de alimentos que pueden contribuir a prevenirlo:

  • Verduras de hoja verde, como las espinacas, las acelgas o los berros, que además son ricos en ácido fólico (lo que reduce de forma significativa el riesgo de que un bebé tenga defectos del tubo neural).
  • Cereales integrales, de grano entero, que son fuente de carbohidratos y fibra.
  • Tomar agua de forma abundante.
  • Pescado rico en Omega 3, como el salmón o la anchoa. El Omega 3, en especial el DHA es fundamental durante el embarazo, ya que contribuye al desarrollo normal del cerebro del feto.
  • Frutos secos, como las nueces o las almendras, que no sólo tienen un alto contenido en ácido fólico, sino que aportan ácidos grasos esenciales como el omega 3.
  • Aguacate.No sólo es la fruta de moda, sino que tiene múltiples beneficios para la salud. En este caso, interesa porque se trata de un fruto rico en antioxidantes y grasas saludables.
  • Vitamina D. Una vitamina esencial para nuestro organismo, sobre todo, durante la gestación. Diversos estudios apuntan a que ayudan a prevenir complicaciones en el embarazo, y la doctora Serrano lo confirma. Tanto es así que “todos los complejos vitamínicos para embarazadas la contienen”. Aunque se puede conseguir a través de pescados como el salmón o la sardina y lácteos, aconseja, asimismo tomar el sol unos 15 minutos sin protección solar, para que absorba la vitamina D, y después echarse la protección.
  • Alimentación probióticapara mejorar la flora. Dado que en ocasiones el parto prematuro ha sido porvocado por alguna infección vaginal, que infecta las membranas y se produce una infección.
    La médico comenta que hay algunos estudios en marcha sobre la recomendación de suplementar probióticos durante el embarazo. Alimentos como el kefir o los panes de masa madre son algunos probióticos naturales.
  • No consumir procesados, azúcares añadidos y grasas saturadas. La médico lo recomienda como una pauta a seguir no sólo por las embarazadas, sino por toda la población.
  • Realizar ejercicios de bajo impacto. “No se ha demostrado que el reposo absoluto vaya a reducir el riesgo de embarazo prematuro, pero es de sentido común pensar que una paciente reduzca la intensidad del ejercicio”, detalla la doctora Serrano.

No obstante, la médico explica que “cuando ya existe una amenaza de parto prematuro real, se llevan a cabo tratamientos tocolíticos para frenar las contracciones, pero en muchos casos no sirven porque el parto ya se ha instaurado”. En cuanto la gestante ingresa en el hospital, se le ponen dosis de corticoides (en inyección) para que maduren los pulmones del bebé, puesto que si nacen antes de las 34 semanas, carecen de surfactante, una sustancia que contribuye que sus pulmones se llenen de aire y que evita que los alvéolos colapsen.

 

Fuente: hola.com

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