Un colombiano pasa de vendedor de correas a empresario del cuero con proyección

A los 11 años despertó en Juan David Zapata Quiroz un interés por el cuero, un mundo que descubrió en la fábrica de correas de un tío, donde se gestó su vínculo con la marroquinería y formó, sin saberlo, los cimientos de la empresa de bolsos que fundó en el municipio de Bello.

En las mañanas, antes de ir al colegio, en su bicicleta iba al negocio de su tío Octavio Zapata para colaborar con la actividad familiar que marcaría su destino.

“Para mí trabajar con cuero fue parte de la crianza”, expresó a Efe Juan David, dueño de Fresh Accessory, un empresa de artículos de cuero que produce para grandes marcas colombianas.

Antes de lanzarse a liderar su propio negocio trabajó con su tío en el área de producción, aprendió a fabricar cinturones y a los 17 años pidió un muestrario para hacerse vendedor de correas.

“Me iba a recorrer los pueblos. Resulté bueno para las ventas. Al año había cogido clientes importantes”, relató el ahora empresario.

Juan David fue un joven inquieto que, además de prepararse con cursos, asistió a ferias de cuero, una de ellas en Bogotá donde conoció la Feria Internacional del Cuero, Calzado y Marroquinería, la más importante del país en su tipo.

“No tenía stand, pero saliendo de los pabellones ponía un paño en una silla y exhibía mis productos para coger clientes”, relató sobre esa experiencia que casi le cuesta su expulsión del centro de eventos, al que regresó después a mostrar formalmente las creaciones de su marca.

Uno de sus clientes le vio potencial y le sugirió que empezara su propio negocio para “sembrar algo que fuera mío” y deja de caminar por las calles con una maleta.

Ese mismo día registró su empresa y puso un pequeño letrero en la ventana de su habitación.

“Empecé a trabajar en mi casa con una mesita, compré un talonario y le dije mamá ‘esta es mi empresa, así que conteste el teléfono bien educada porque son clientes’. Han pasado once años”, detalló el emprendedor.

Pasó de fabricar unas diez carteras al mes a ocupar por completo esa habitación. Buscó un nuevo espacio para atender el crecimiento de Fresh, un nombre que evoca la frescura y la modernidad de la primera colección que lanzó.

Alquiló la casa de su abuela, donde jugó con sus primos en la infancia. Ese fue el escenario para dar pasos hacia la formalización de la mano de capacitaciones con la Corporación Interactuar que le permitieron pasar de un negocio de bolsos a una empresa de marroquinería.

“Fue un revolcón tremendo. Se despertaron muchas inquietudes”, comentó Juan David sobre ese proceso, que incluso le permitió dejar el cuaderno y el talonario para sistematizar la parte administrativa, además de entrenamiento mental y psicológico.

“Soy de la vieja escuela de las ventas a pesar de tener 35 años”, acotó el empresario, fortalecido entre las crisis, entre ellas una que lo dejó trabajando en solitario con su esposa cuando los pedidos se redujeron.

Por las cámaras de la empresa veía las zonas sin trabajadores y las máquinas paradas, pero esa imagen lo impulsó a buscar ayuda con un cliente de amplio recorrido en el sector que lo apoyó en el desarrollo de muestras y diseño, le enseñó “una nueva forma de trabajar” al empezar a viajar al exterior para conocer de tendencias y el manejo de las colecciones.

Actualmente cuenta con una producción de unos mil bolsos al mes con propuestas innovadoras y a la vanguardia, lo que le permitió que sus productos llegarán “a las vitrinas de marcas muy importantes” que saben lo que se mueve en las ferias mundiales.

Juan David trabaja en fortalecer su marca para conseguir la apertura de puntos de venta, abrir su sitio web para expandirse a otras zonas y viene desarrollando una línea más económica y una de hogar con tapetes, individuales, baúles y espejos con el cuero como protagonista.

“Me siento agradecido. Tengo un equipo que me apoya y una empresa que genera empleo”, apuntó el gerente de Fresh, en la que trabajan miembros de su familia.

El coordinador de programas de Interactuar, Hárold Tavera, explicó a Efe que con el acompañamiento los empresarios logran “descubrir nuevos mercados” y obtener herramientas para construir equipos de trabajo para formalizarse.

Asimismo, en empresas familiares consiguen que puedan “establecer roles, límites y responsabilidades” para operar como una gerencia que “direcciona estratégicamente” cada proceso de la empresa.

 

Fuente: EFE Noticias

Compartir