Un bar de una ciudad argentina da de comer a gente en situación de calle

En un bar de la ciudad de Lomas de Zamora, en la zona sur de la provincia de Buenos Aires, tuvieron una idea fabulosa. Armaron un menú de $100 que uno puede sumar a su cuenta y después le sirven la comida a personas indigentes, quienes comen en las mesas.

En la primera experiencia, voluntarios de tres ONG compartieron la comida con las personas en situación de calle y les brindaron contención en ese momento tan especial.

El bar en cuestión se llama Oveja Roja y creó este proyecto solidario que tiene algo genial que es concientizar e involucrar a todos los comensales que brindando un poco de su solidaridad, los dueños del bar lo convierten en mucho para dar a las personas de la calle.

Cuando abrieron el lugar, que está ubicado en la calle Francisco Portela 131 de Lomas de Zamora, los dueños pensaron en crear un negocio del que obtener rentabilidad, pero además, deseaban aportar algo bueno a la zona.

Por eso este bar es conocido por ser el escenario de muchos compositores, humoristas y bandas locales, y también artistas que presentan sus exposiciones cada dos meses en las paredes del lugar y este aporte suma mayor cantidad de comensales, posiblemente dispuestos a ser solidarios.

Los dueños de Oveja Roja encontraron la manera de colaborar en la zona, inspirándose en una iniciativa que es furor en Estados Unidos y Europa, que se llama el “café pendiente”, que consiste en dejar paga una bebida caliente para que personas en situación de calle puedan consumirlas en los establecimientos.

“La idea es que los comensales tengan la posibilidad de dejar pago un almuerzo económico al que llamamos “Ejecutivo”, que cuesta $ 100. Consiste en un menú que varía todos los días, es elaborado con alimentos variados”, explica Daniel Waisberg, uno de los propietarios.

Esta acción no la realizan solos, sino que comparten el proyecto con las ONG Proyecto Aconcagua, De Raíz y Bondi Sur.  Estas ONG se encargan de gestionar los lugares disponibles y de acompañar a las personas en situación de calle al establecimiento una vez a la semana. También cuentan con voluntarios que ayudan a servir la comida.

“El agradecimiento es muy fuerte. Ellos ocupan las mesas y nosotros les servimos la comida junto a los voluntarios. Dicen que todos los días comen con plástico y esto es distinto. Ponemos música y compartimos vivencias: se crea un ambiente hermoso”, cuenta Daniel.

“Mucha más gente en situación de calle quiere venir, pero tenemos platos limitados”, agrega Daniel.

Todas las semanas, ellos se comunican con los voluntarios de las ONG y organizan los lugares. “Difundimos el proyecto en el restaurante y por las redes, pero la cantidad de gente que necesita ser asistida cada vez es más”, cuentan en el Bar.

El proyecto fue exitoso, y ahora quieren que se replique en otros comercios de la Zona Sur. “Creemos que las buenas acciones se multiplican, y por eso esperamos, y nos gustaría, que otros bares y restaurantes se sumen al proyecto. De esta manera, quizás, podremos llegar y ayudar a más gente”, expresa Daniel.

 

Fuente: buenavibra.es

Compartir