Tres días de cultura universal

Por: Aida Montenegro-Loughran

Hellen Keller (1880-1968), modelo a seguir en muchas áreas, especialmente en el logro de objetivos, vino a mi memoria con su maravilloso ensayo “Tres días para mirar” al admirar las obras de arte del museo de Louvre Abu Dhabi.

Con una prosa maravillosa, Hellen nos lleva a plantearnos lo poco que apreciamos el don de la vista y del oído, ambos sentidos que a ella le faltaron desde muy joven. Esta discapacidad le llevó a superarse en forma ejemplar y a recrear en este ensayo lo que ella hubiera hecho con ambos sentidos de vuelta por tres días.

Como ella magníficamente lo plantea, me gusta su idea de que todos pudiésemos valorar lo que tenemos – amores, amigos, o nuestros sentidos- sin tener que pasar por la dura experiencia de perderlos primero.

Qué agradecidos seríamos todos, si por unos momentos nuestras facultades de escuchar y de ver luego de ser perdidas las recuperásemos, de seguro gracias a esta obscuridad silenciosa encontraríamos su verdadero valor.

Entonces, les propongo aquí su ejercicio y yo también les dejo lo que yo haría si supiese que sólo tengo tres días con mi sentido de la vista.

Primer día

Estas primeras 24 horas las dedicaría a ver los rostros amados de mis hijas, de mi madre, mis seres queridos y de mi pareja, a grabar en mi memoria esos manerismos tan propios de cada uno cuando felices sus ojos se llenan de luz y en sus labios se dibuja una sonrisa.

Dedicaría mi tiempo a ver el amanecer sobre una bahía, donde la luz del sol naciente de forma tímida reflejase la belleza del mar de perfecto azul.

Segundo día

Iría a la bibblioteca de la escuela más cercana y me sentaría en silencio a leer los títulos de los libros que jamås podría leer. Miraría de lejos a los niños y a los jóvenes que inician los caminos del conocimiento para transformar el mundo en un lugar mejor.

Tercer día

Disfrutaría como nunca la historia de la humanidad condensada en las doce galerías exhibiendo las obras maestras del museo de arte y civilización Louvre en Abu Dhabi. Recorrería despacio el gran vestíbulo dedicado el tema de la maternidad con tres singulares esculturas de una madre y su hijo, del culto a la muerte desde la perspectiva del trato a sus difuntos, la conservación de sus restos de tres civilizaciones. En la galería uno compararía los diferentes materiales de las muestras artísticas conectadas en el tiempo de las primeras villas conocidas.

Estudiaría en la galería dos los primeros grandes poderes con sus pirámides y rituales, las civilizaciones y los poderosos imperio en la galería tres, las obras maestras frutos de las creencias de las religiones universales en la galería cinco, los descubrimientos compartidos gracias a las rutas comerciales asiáticas en la galería seis, los grandes intercambios que se originaron entre el Mediterráneo y el Atlántico nuestro en la galería siete, para detenerme unas horas a ver el Mundo en Perspectiva en la galería ocho, recorriendo luego las muestras de la vanidad humana en la galería ocho, dedicada a la Magnificiencia de la Corte.l luego iría despacio admirando los trabajos en seda de la galería nueve, dedicada al Nuevo Arte de Vivir, hasta llegar a la galería 10, cuestionando sus muestras como el inicio o no de nuestro mundo moderno.

Ya casi terminando este día iría la galería 11, que reta a la humanidad con su arte y sus expresiones de libertad y, para concluir el día, llegaría al escenario global de la galería doce, con su representación ilusoria de un torre de cristal como símbolo de la luz-conocimiento, que nos permita vivir en paz y agradecidos de tener educados nuestros sentidos para apreciar las formas, los colores y los olores.

Gracias a Hellen Keller por invitarnos a usar nuestros sentidos para escuchar la música de la voces, el canto de los pájaros, como si mañana fuéramos a quedarnos sordos, a tocar cada objeto como si nuestro sentido del tacto nos pudiese fallar, a oler el perfume de las rosas y a probar las comidas como si nunca más pudiésemos volver a oler o a saborear, aprovechar al máximo cada sentido, a glorificarnos en el placer y belleza que a través de los sentidos el mundo nos ofrece.

Feliz Día de Acción de Gracias.

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@aidaline-Pty2012

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