Todos somos hijos

Por: María Andreina Varela

He visto cómo los padres sólo piensan desde la mirada de padres, pero se les olvida la mirada interna como hijos.

Tengo años trabajando el tema de la familia y la pregunta de todos es ¿tienes hijos?… Siempre termino con esta frase: “no todos somos padres, pero todos somos hijos”.

Creo que para poder ser padres ejemplares, debemos ser hijos agradecidos, humildes y amables. Respetar a los padres tal como son es una tarea diaria, pues los padres sólo saben dar (inclusive hasta peleas). Ellos dan lo que creen que pueden dar y además creen que lo hacen bien y eso es perfecto. Al fin y al cabo nosotros también damos al mundo lo que creemos correcto.

Si eres papá o mamá y te crees mejor padre o madre que tu papá y tu mamá (“yo le doy a mis hijos lo que mis padres no me dieron”) te quitas la fuerza del grande, pues estás dando desde el recuerdo de un niño o una niña con un vacío tan grande que se refleja con un comportamiento dominante y controlador, haciendo que los hijos empiecen a tomar autoridad sobre ti.

Empieza por ser un hijo que honra a sus padres y tendrás hijos que te honrarán a ti. No juegues a ser más grande que tus papás, eso es un peso muy grande y las consecuencias son desde mentales, emocionales y hasta físicas.

Yo quise ocupar el lugar de la grande en mi casa por mucho tiempo y eso causó una terrible comunicación con mi madre. Emocionalmente me sentía desgastada y obviamente mi cuerpo no lo cuidaba, tenía sobrepeso, fumaba, tomaba café en exceso y no hacía ni pensaba en ejercicio.

Todo cambió cuando decidí ser hija, pues dejé de preocuparme por querer cambiar a mi mamá y empecé a vivir mi vida. Eso me ayudó a ser consciente de mis emociones y a ver el sistema familiar desde una mirada amorosa.

Cuando cada quien ocupa el lugar que le corresponde, podemos ver la vida sin querer cambiarla, y desde mi experiencia solo podemos hacerlo teniendo una mirada de hijos.

Beneficios

– Disfrutar el tiempo con nuestros padres.

– Estar más atentos a las necesidades de los hijos y no llenarlos de cosas que fueron nuestras necesidades (cada quien tiene prioridades diferentes y por ende cada uno tiene prioridades, necesidades).

– Como hijos vemos la vida y dejamos de ver la vida de papá y mamá (ellos pueden con eso).

A partir de hoy toma tu lugar como hijo.

_______________

María Andreina Varela
Licenciada en Comunicación Social
Facilitadora de procesos familiares
Consulta privada
Instagram @mariandrevarela
Contacto directo 63067138
Compartir