Tiempo para despejarse

Por: Lorena Castro Jaén

El tema de la pandemia producida por el COVID-19 sigue ocupando y preocupando a todas las naciones. Gobiernos, instituciones públicas y privadas, empresas, el sector salud y comunidades en general batallan día a día con una circunstancia de orden mundial que ha detenido la dinámica que entendíamos como normal. Las rutinas dejaron de serlo, los horarios se han visto trastocados y la vida como la habíamos entendido ha pasado a ser replanteada moviendo los esquemas de la humanidad.

Un tema que trasciende el hecho de mantenerse a salvo, evitando el contagio o lidiando con él y ello no es poca cosa. Sin embargo, debido a lo prolongado e incierto de la situación, ya el tema de la salud mental comienza a ser atendido y debatido. Una urgencia de la misma magnitud del tema de salud física ya que la cuarentena y las restricciones que ello conlleva impone la necesidad de atender y educar a la población en herramientas que permitan mantenerse saludable mentalmente.

Recomendaciones de la Clínica Mayo

Reconocida por su enfoque en temas de salud cuyo eje central es la atención al paciente, esta reconocida Clínica hace esfuerzos en materia de salud mental y extiende su ámbito de acción en comunidades de bajos recursos que así lo requieran. En este sentido, en un artículo publicado en su página oficial, refieren un conjunto de recomendaciones que permiten hacer frente al estrés y la ansiedad generados por el COVID-19. Estas recomendaciones se resumen en los siguientes enunciados:
Mantén tu rutina normal.
Limita tu exposición a los medios de comunicación
Mantente ocupado
Concéntrate en pensamientos positivos
Usa tus valores morales o tu vida espiritual como apoyo
Establece prioridades

Todos los enunciados señalados merecen ser analizados uno a uno. Sin duda, nutrirse con información valiosa en esta materia y rodearse de personas conscientes de los tiempos que se viven, repercutirá en la posibilidad de salir fortalecidos de las actuales circunstancias.

Escucharse, percibir qué demanda nuestro cuerpo y nuestra mente, nos llevará a estar atentos y a emplear recursos emocionales oportunos. Si ello se replica en el ámbito familiar y en los espacios en los que hacemos vida con otros, sin duda, pasada esta página, saldremos fortalecidos y con recursos que, en condiciones “normales”, tal vez no hubiésemos logrado desarrollar.

¡Hasta un próximo encuentro!

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