Tener una mascota mejora tu salud

Una mascota en nuestra vida, genera bienestar. Los animales tienen una gran cantidad de particularidades que contribuyen a llevar una vida más saludable, tanto a nivel físico como mental.

Quienes tienen un perro, saben lo importante que es sacarlo a pasear por las mañanas o cuando regresas del trabajo, jugar con él y hacer actividad física, sobre todo junto a aquellos canes de gran tamaño.

Por otro lado, aquellos que eligen a los gatos como mejores amigos, conocen lo necesario que es para esta especie proveerle objetos que les permitan limarse sus uñas, cajas donde puedan esconderse o dejarlos descubrir espacios nuevos de la casa, pues son extremadamente curiosos.

Tener una mascota cambia la vida. Sí, transforma nuestra rutina, pero sobre todo nuestro bienestar. Saber que al regresar a casa alguien te espera para llenarte de lamidas o levantarte el ánimo, son motivos más que suficientes para saber que tu día a día no será el mismo.

Pero además de todos estos motivos, cuidar de una mascota (particularmente desde los primeros años de edad), mejora nuestra salud.

Tener un compañero de actividad física

Si necesitas motivarte para hacer ejercicio, ¿quién mejor que tu perro para acompañarte? Puedes salir a correr, trotar o simplemente caminar. Ten en cuenta que tu can esté saludable (consulta con su veterinario) y considera no exigirte ni exigirle demasiado cuando las temperaturas sean altas dado que podrían tener un golpe de calor.

Además, no todos los perros pueden hacer la misma cantidad de actividad física, ten en cuenta la capacidad física de tu mascota para definir cuánto ejercicio es adecuado para ella.

Si no quieres hacer actividad física intensa, debes saber que sacarlo a pasear 15 minutos por la mañana y otros 15 a la tarde, equivale a una caminata de media hora, de modo que también contribuye a mejorar nuestro estado físico.

Autismo: tomar contacto con los sentidos

Actividades que integral lo sensorial, ayudan a los niños con autismo a acostumbrarse al hecho de sentir algo más allá de su piel, así como percibir sonidos y olores. Los perros y los caballos entrenados para estas terapias suelen formar parte de este tipo de actividades, lo que auxilia a los niños a sentirse en calma y llamar su atención.

Niveles de colesterol: en descenso

Según diferentes estudios realizados, se detectó que las personas que tienen una mascota, demostraron mejores niveles de colesterol y triglicéridos, en relación a quienes no tienen animales. No hay una razón exacta para explicarlo, pero puede que se deba a que estos individuos se encuentran más activos físicamente por lo explicado anteriormente.

Nos enseñan a vivir de forma más saludable

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Si observamos a los gatos o perros cuando al despertarse, estiran su cuerpo y bostezan, no se levantan de forma abrupta. Los animales tienen mucho que enseñarnos, de modo que si pones atención, puedes tomar sus modelos y aplicarlos en tu rutina. Esto te ayudará a aliviar dolores y sentirte más relajado.

Transforman nuestro estado de ánimo

La presencia de una mascota genera cambios en el cuerpo que mejoran nuestro estado de ánimo gracias a que el cortisol (la hormona del estrés) disminuye, al mismo tiempo que la serotonina  (la hormona de la felicidad), se incrementa.

Además, si tienes una mascota seguro has podido percibir que cuando te sentiste triste, buscó lamerte o estar cerca tuyo. Saber que estamos acompañados junto a alguien dispuesto a hacernos sentir mejor, nos da tranquilidad.

Nos permiten estar conectados

Relacionarse con otros es una de las claves para mantener la mente sana y, quienes tienen perros, lo hacen con frecuencia. Una persona paseando un can, suele pararse para hablar con otra que esté en la misma situación. Pasea con tu mejor amigo por un parque y socializa mientras él juega con sus pares.

Los gatos previenen el asma

Parece no tener sentido, pero así sucede. La alergia a las mascotas es una de las causas más comunes de asma. Sin embargo, investigadores han estudiado qué ocurre cuando hay un gato y un bebé en casa. Los resultados arrojaron que estos niños tienen menores probabilidades de contraer asma cuando son mayores. Sin embargo, hay una excepción.

Los niños que tienen madres con alergia a los gatos y que han convivido con esta especie desde sus primeros años, tienen probabilidad de desarrollar asma tres veces más.

Disminuyen la depresión

Compartir tiempo con un perro o gato ayuda a recuperarse de una depresión, pues como comentábamos antes, su presencia brinda calma y tranquilidad, sobre todo, porque podemos hablar con ellos.

Asimismo, tener una mascota nos exige ser dueños responsables, por lo que nos obliga a salir, sacarlo a pasear, cuidarlo y relacionarnos con otros. Nuestra atención deja de estar solo en nosotros mismos para centrarnos también en otro ser.

Mejoran nuestra inmunidad

Cuando los niños crecen con gatos o perros, disminuyen las probabilidades de desarrollar alergias. Gracias a la convivencia con animales desde pequeños, los altos niveles de químicos del sistema inmunológico muestran un sistema inmune más fuerte, lo que permitirá que sean saludables a medida que vayan creciendo.

Luego de todas estas razones, tienes más motivos para agradecerle a tu mascota por su compañía. Y si aún no tienes pero estás pensando en sumar una a tu familia, considera adoptarla en lugar de comprarla. Hay muchos refugios con animales esperando encontrar un hogar donde entregar todo su amor.

Ellos estarán eternamente agradecidos.

 

Fuente: ecoportal.net

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