Programa “Héroe” ayuda a adolescentes a superar los desafíos del aislamiento

Un personaje, que parece salido de un animé, el Sensei, guía al adolescente que está del otro lado de la pantalla en un viaje online por diversas islas. Una de ellas es la de la empatía. Es un recorrido online, entretenido y con puntos por pasar objetivos, pero no es un videojuego. Es un programa para ayudar y acompañar a adolescentes en cuarentena.

Se llama programa Héroe, ya lo usaron 200 adolescentes de Argentina y Uruguay, de entre 12 y 15 años, y el 93% tuvo resultados positivos.

Héroe

Es un programa creado por una investigadora del Conicet, junto a ingenieros en sistemas de la Universidad Austral, para promover el bienestar psicológico de quienes tienen entre 12 y 15 años y llevan más de 130 días de cuarentena por la pandemia del coronavirus.

Se llama Héroe por su objetivo. La doctora en psicología Belén Mesurado explica: “buscamos provocar un cambio social. Todos podemos ser héroes sociales, contribuir positivamente con la sociedad. Con el programa nos proponemos desarrollar valores sociales en los adolescentes. El principal objetivo son las conductas solidarias en el contexto familiar, con los amigos y a nivel social, con extraños. Pero también desarrollar variables vinculadas a la solidaridad, como la empatía, las actitudes de gratitud, actitudes de perdón, todo lo que tenga que ver con relaciones sociales saludables. Además, tratamos de crear estados mentales positivos”.

Mesurado es la autora principal del programa y coordinadora del estudio de aceptación de la implementación durante la pandemia.

Al entrar a la plataforma, se crean un usuario, que puede ser un seudónimo y se hace un screening del participante.

El desafío

Se realiza una actividad por semana (siete semanas en total), con una duración de entre 30 y 40 minutos. En una suerte de mar, se ve también la Isla de la Gratitud, la Isla del Perdón, la Isla de las Emociones Positivas y la Isla del compromiso Social.

“Crear” actitudes y estados positivos

Primero, hay que llegar a la Isla de la Empatía. “En esa isla iniciamos las actividades de la sesión con un video psicoeducativo. Justo después se presentan las actividades que estimulen la empatía y un aspecto es el reconocimiento de las emociones. Les presentamos fotos de personas representando distintas emociones (que con estudios previos ya se estandarizaron los pensamientos que representan) y se les pide a los adolescentes que identifiquen la emoción con opciones de respuestas”, explica la investigadora.

El programa les dice en todo momento si las actividades se realizan de forma correcta o incorrecta y, en el primer caso, van ganando puntos a través de un sistema de premios. “De ese modo, vamos entrenando a cada chico  en aspectos de reconocimiento emocional”, señala la investigadora.

Otra isla es la de la Gratitud, donde se propone identificar a una persona con la cual estén agradecidos, que piensen en situaciones en las que se sintieron agradecidos y se los invita, por ejemplo, a escribirles una carta.

El Sensei les da las instrucciones de lo que se debe hacer en cada isla. Habla en neutro porque el programa también se utilizó en México, Uruguay y Colombia. No es el único guía. A la vez, los adolescentes tienen contacto con un psicólogo del equipo de investigación, que los asesora si tuvieron alguna dificultad. También hay debates y espacios de reflexión personal.

Desarrollado íntegramente en Argentina desde el modelo Tecnología Positiva (el uso de la tecnología para el bienestar psicológico), el programa es gratis porque cuenta con un subsidio de la Templeton World Charity Foundation.

Si querés  acceder ingresá a este sitio. Primero se entrevista a los adultos, se les pide que firmen un consentimiento y se les da una clave de acceso. Como cada usuario puede ser un nickname, quienes analizan los resultados o acompañan a los chicos en el trayecto no conocen la identidad de quién respondió de tal manera. Para continuar no hace falta que estén presentes los padres.

Según el estudio de aceptación del programa durante la cuarentena, al finalizar las 7 semanas de viaje por las islas el 93% de los adolescentes afirmaron que les ayudó a superar los desafíos propios de la situación de aislamiento social.

Por otro lado, detalla la investigadora, los adolescentes aumentaron sus niveles de alegría, gratitud, serenidad y su capacidad de empatizar con los demás.

 

Fuente: buenavibra.es

Compartir