Por este día…

Por: Ana Elena Santanach

Como diría en su momento John Wooden, un famoso entrenador de baloncesto norteamericano, cada día es una obra maestra, aún con sus manchas, sus pinceladas mal puestas o sus trazos desviados. Viéndolo así, debemos creer que todo en el día cuenta. Si cada día es una obra maestra, entonces bastaría contar los días que hemos vivido y tendríamos el número de obras maestras que nos pertenecen. Y si algunas veces no lo notamos, podría funcionar cambiar nuestro enfoque. Decidir, solo por un día, pensar de manera enteramente nueva, detener las cavilaciones de rutina, la apatía del hábito, el estancamiento de los mismos patrones repetidos del día. La mayoría necesitamos objetivos más grandes para vivir cada día. Hagamos algo nuevo y positivo, al menos por hoy.

 Por este día…

Tratemos de ser un poco más amable de lo que acostumbramos ser con las personas que nos rodean, y agradecer que estén allí. Posiblemente, aunque no nos demos cuenta, están para bendecir nuestro día o mejor aún, estamos para bendecir el día de ellos. Hagamos por los otros cosas extras en éste día (el estímulo del plus): un reconocimiento público, un bono sorpresivo, un tiempo adicional.

Por este día…

Valorémonos por lo que somos y no sólo por lo que tenemos o hacemos. Pensar bien de nosotros mismos nos ayudará a pensar bien de los demás. Si nuestro corazón está bien, nuestro entorno estará bien.

Por este día…

Seamos luz en la oscuridad. Significa estar disponible para el que necesita un abrazo, una palabra de ánimo, una sonrisa radiante con la cual podamos contagiar la alegría y la vida, sin pensar “qué gano con esto”, solo por aprovechar la oportunidad de ayudar y facilitarle la vida a alguien. ¡Hay tantos, al igual que nosotros, buscando cómo aliviar su dolor!

Por este día…

Apreciemos el empleo, el negocio o la profesión que tenemos y sintámonos felices de estar en él sano y salvo, seguro y tranquilo, sin preguntarnos tanto si merezco mi puesto y mi sueldo, o si deberían ascendernos por lo altamente calificados que estamos. Todo lo que se nos ha dado es para mejorar el mundo.

Por este día…

Revistámonos de paciencia. No todas las personas van a nuestro ritmo ni entienden las ideas y palabras con la “agilidad” mental nuestra. Seamos flexibles con ellos, quizá la rigidez de sus vidas los han vuelto lentos y necesitan más tiempo para reaccionar. Apliquemos la misericordia que necesitan para dar un paso a la vez. Por hoy, esperemos por ellos.

Al menos por hoy…

Volvamos a casa con ilusión, sin quejas, sin obsesión por lo que hicimos o por lo que no hicimos. En cambio, agradezcamos lo que hemos logrado pintar en el lienzo en blanco que se nos dio con el día, y admiremos la obra maestra que hicimos y nos haga recordar que todo en el día cuenta.

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e-mail: santanach188@hotmail.com

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