Nuevas oportunidades en el mercado laboral

Por: Lorena Castro Jaén

Los cambios en la dinámica mundo imponen nuevas formas en todos los aspectos de la vida humana. Nuevas tecnologías; mercados emergentes; desarrollo de materiales solo por mencionar algunos, han tenido efectos transformadores en la manera como percibimos el mundo que nos rodea y las formas de interacción entre unos y otros. Así, por ejemplo, las formas como nos hemos integrado a un mundo virtual a través del desarrollo de aplicaciones disponibles mediante el teléfono, ha alcanzado a un alto porcentaje de la población mundial que solo con pulsar, puede comunicarse con personas de su interés sin importar la distancia. Por otro lado, el desarrollo de nuevos materiales impone, no solo la búsqueda de alternativas más eficientes, sino también de menor impacto ambiental.

Lo anterior sucede a tal velocidad, que para muchos sobre todo para las generaciones que aún permanecen anclados en las formas del pasado, un pasado reciente, por cierto, se les dificulta entender que la velocidad de tales cambios, puede sacarlos de juego impidiéndoles navegar con acierto “los rápidos” de esos ríos que imponen capacidad y velocidad de respuesta. En ese escenario las nuevas demandas en el mercado laboral expresan nuevas demandas que se alejan de la valoración en la formación académica y la capacitación propios de un mundo que se mantuvo relativamente estable. Entender tal realidad significa monitorear cuales son las nuevas reglas en un mercado que valora nuevas competencias tanto en conocimientos como en actitudes para lograr insertarse de manera exitosa.

Nuevas demandas

Las profesiones tradicionales son un ejemplo de que las universidades cuando no responden a los cambios propios de un mundo dinámico ni a las necesidades de desarrollo de un país, se limitan a egresar profesionales que tendrán dificultades para insertarse en el mercado laboral lo que implica que engrosarán las filas de desempleados obligándoles a descubrir otras formas de sobrevivencia que suelen expresarse en trabajos informales, desprotegidos, pero no necesariamente poco rentables. De igual manera, en muchos casos surge la inquietud de desarrollar emprendimientos que se muestran como ventanas para la generación de ingresos que muchas veces terminan siendo muy superiores a los ingresos provenientes del sueldo, que en el ejercicio de la profesión hubiese sido posible.

Ante tal realidad, uno de los aspectos que queda en evidencia, es que se impone la necesidad de sincerar no solo la pertinencia de seguir formando a jóvenes con profesiones que ya no tienen asidero en un mercado con nuevos requerimientos, sino que es necesario ampliar el abanico en cuanto a la manera de ver el mundo del trabajo que ya supera la visión de localidad.

Esto es, entender por ejemplo la virtualidad como un elemento clave que redimensiona el trabajo propio de un mundo global.

¡Hasta un próximo encuentro!

______________

Lorena Castro Jaén es facilitadora y consultora en el área de recursos humanos y gerencia.

Twitter e Instagram: @gerenciaenpositivo

Compartir