Mascotas abandonadas disfrutaron un banquete de Navidad en Nicaragua

Hace unos meses estaban abandonados y enfermos, algunos de ellos tirados en caños o a punto de morir, pero el pasado martes fue un día especial para 58 mascotas, 40 perros y 18 gatos, que asistieron a un banquete preparado especialmente para ellos, con motivo de Navidad.

Puede que ninguno sepa qué celebran los humanos en Navidad, si pudieran hablar en esta fecha tal vez preguntarían si el Niño Jesús tuvo mascota, pero de lo que no tuvieron duda es que se trató de un día especial.

“Ellos saben que (el banquete) es para ellos, porque desde la mañana que estamos cociendo el pollo, todos están esperando”, afirmó antes de la cena a EFE Ilse Díaz, la fundadora y directora Organización Nicaragüense Ambiental, que rescata perros y gatos abandonados.

“ARROZ A LA VALENCIANA”

El banquete consistió en “arroz a la valenciana”, una versión local de paella sin mariscos, muy popular en las fiestas de cumpleaños de los nicaragüenses.

Y por lo visto también es popular entre las mascotas, ya que Panchito, que no puede mover sus piernas traseras, se muestra tan inquieto que su discapacidad no se nota de inmediato, y Esperanza, la que siempre se niega a irse en adopción, tiene cara de que permanecer en el refugio vale la pena ocasiones como esta.

La olla donde se preparó el banquete calentó el “arroz a la valenciana” en un fogón instalado de forma improvisada en el suelo, y por improbable que parezca, los inquietos comensales no atentan contra el proceso.

LA CENA

Conseguir 40 libras de carne de pollo, 40 de arroz, 10 de embutidos, y otros ingredientes del “arroz a la valenciana” no fue fácil para una organización que depende de donaciones, pero la caridad no faltó.

“Pusimos en las redes (sociales) puntos de recepción de donaciones desde hace una semana, (…) entonces la personas, entre todos, logramos conseguir”, afirmó Díaz.

Al momento de la cena, servida a media tarde de la víspera de Navidad, los perros vuelvieron a sorprender, como poseídos por el “espíritu navideño”, no pelearon por el plato ajeno, algunos incluso cedieron su comida y se estiraron satisfechos en el suelo al sentirse saciados.

El comportamiento “educado” de los perros hicieron que los pocos voluntarios respiren aliviados.

LOS INALTERABLES

Con los gatos la historia fue diferente. A sabiendas de que tarde o temprano sería servida, la “Faraona”, una gata cuya dueña partió para España huyendo de la crisis sociopolítica de Nicaragua, se paseó altiva, y Álvaro, el felino más hermoso de todos, siempre tuvo tiempo para posar cuando vio la cámara.

Ambos gatos viven en libertad porque nunca encontraron otro hogar, pero los recién llegados comen felices dentro de sus jaulas. Y finalmente está Lucito, el perrito que inspiró la creación de la Organización Nicaragüense Ambiental.

En esta cena navideña no hubo una mesa, porque todas las mascotas comparten el suelo, tampoco sonó “Noche de paz”, pero el cantar de los pájaros inundó el ambiente, y los invitados no esperaron regalos porque ya lo tenían: una vida rodeada de amigos, amor y cuido, que no conocían antes.

Estos perros y gatos nunca sabrán si el Niño Jesús tuvo mascotas, pero después de llevar una vida sufrida, pudieron dormir tan a gusto como el bebé en aquel pesebre.

 

Fuente: EFE Noticias

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