Machu Picchu facilita el acceso a las sillas de rueda

Recorrer Machu Picchu en silla de ruedas ya es posible gracias al llamado turismo inclusivo, impulsado por dos inventores que buscaron que todos tuvieran la oportunidad de disfrutar de la hermosa maravilla del mundo.

Turismo inclusivo

Muchos más podrán seguir haciéndolo gracias a la compañía de viajes Wheel the World, que pronto comenzará a ofrecer los primeros recorridos en silla de ruedas del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

La compañía, fundada por un par de amigos de toda la vida, Álvaro Silberstein y Camilo Navarro, ofrece recorridos a destinos lejanos con la ayuda de sillas de ruedas plegables especialmente diseñadas.

Aventura maravillosa e inclusiva

La compañía nació cuando los dos amigos, uno de los cuales usa una silla de ruedas, mientras que el otro no, se dispuso a caminar por el Parque Nacional Torres del Paine en Patagonia en 2016.

Silberstein, quien ha usado una silla de ruedas desde que tuvo un accidente de automóvil a la edad de 18 años, recaudó $ 8,000 dólares a través de una campaña de crowdfunding para comprar una silla de ruedas plegable y liviana.

Ambos hombres, que nacieron en Chile, se mudaron a los Estados Unidos para estudiar en una escuela de negocios, donde comenzaron a desarrollar la empresa Wheel the World.

Desde entonces, su compañía de viajes se ha expandido en América Latina, ofreciendo tours a otros sitios notables como la Isla de Pascua en Chile y lugares escénicos en México y Perú.

Machu Picchu, el corazón del imperio inca ubicado en los Andes, fue llevado a la atención internacional por el historiador estadounidense Hiram Bingham en 1911, momento en el cual los turistas comenzaron a acudir a las antiguas ruinas.

La logística de recorrer el terreno accidentado (una parte del sitio cuenta con 320 escalones casi verticales) requirió que la empresa recurriera nuevamente a la financiación colectiva.

Sillas especialmente diseñadas

Algunos viajeros con discapacidades han evitado los viajes remotos debido al costo y la molestia de comprar y enviar una silla de ruedas adecuada. Es por eso que Wheel the World adquirió sillas de acero y aluminio especialmente diseñadas y las almacena para facilitar su uso.

Se ha diseñado una silla de ruedas adaptada con una única rueda y dos palos largos similar a la imagen de una carretilla. La parte más positiva es que la compañía de viajes cuenta con socios que donan estas sillas especiales, posibilitando que sus futuros usuarios no tengan que asumir el coste del material.

Jornada en Machu Picchu

La jornada para visitar Machu Picchu comienza muy temprano. Tras tomar un tren en la estación de Ollantaytambo entre las 6 y 8 de la mañana, un autobús recoge a los visitantes para dirigirlos a la puerta de entrada de la ciudadela.

Una vez allí, los participantes pueden disfrutar de una visita guiada por el 70% del recorrido donde también dispondrán de tiempo libre para plasmar su aventura. Tras ello, todos comerán en un restaurante local de comida auténtica peruana y regresarán a la ciudad de Cusco.

La silla no puede ser autopropulsada por lo que se requiere un acompañante para ayudar a manejarla y cruzar ciertos tramos del recorrido.

Cuando conocemos estas apasionantes noticias que unen historias de superación personal y acciones solidarias colectivas, tenemos que reflexionar cuántas veces nos quejamos por insignificancias, pero no hacemos nada para mejorar y ayudar, solo nos quedamos en la queja.

 

Fuente: buenavibra.es

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