La violencia no debe alejarnos del altruismo y la empatía

Redacción: Aida Loughran-Montenegro

El altruismo y empatía son las cualidades más inherentes que nos definen como especie. Practicar este comportamiento aumenta las probabilidades de supervivencia que tenemos todos y permite nuestra evolución como seres humanos sometidos a constantes retos.

He leído en algún sitio, que a diferencia de otras especies conocidas, los seres humanos somos capaces de imaginar el estado emocional de otra persona a la que no le podemos hablar. Tenemos la capacidad de sentir el dolor o el amor presente en otros. Como al conocer las noticias que tanto impacto tienen en nosotros como padres, educadores y pacifistas en las que jóvenes son sometidos a actos de violencia.

Sin embargo, no debemos permitir que este comportamiento violento nos aleje del punto central de nuestra naturaleza: altruismo y empatía. Nuestra reacción es promover estas cualidades en la escuela, la familia, y en la sociedad dejar de ser indiferentes ante las crisis que afectan a nuestras comunidades.

En la escuela

Ante los muchos retos que los estudiantes tienen en sus grupos, el ser aceptados, el pertenecer, es necesario que los maestros fomenten la esta capacidad de ponerse en el lugar del otro y que sea una norma el integrar a aquellos que pertenecen a minorías. Todos somos iguales en nuestras necesidades vitales y la aceptación de esta igualdad es necesaria en una sociedad en constante evolución.

La familia

Siempre nos iniciamos en nuestros valores en familia. Las normas familiares permiten que exista armonía y al enseñar a los niños que todos tenemos la necesidad de ser amados, respetados y valorados como individuos, aunque tengamos diferentes aspectos y acceso a bienes materiales. Esta forma de igualdad es la base para un equilibrio que aun en nuestras sociedad se busca.

La sociedad

El conocer que existen grandes diferencias entre los grupos que componen nuestra sociedad y el crear oportunidades para todos es uno de los retos de toda sociedad actual. Cuando se abandonan a su suerte sectores minoritarios, las luchas por el acceso a mejores condiciones de vida dan como resultado los replanteamientos, la violencia y las divisiones.

En todos los recientes actos de violencia en los últimos años, ha prevalecido el altruismo y la empatía. Unos han abierto las puertas de sus hogares a quienes por diversas razones se encontraban en el lugar, otros han brindado bienes materiales, mantas, agua, transporte, otros apoyo moral. El mundo ha dado ejemplos de valor ante diferentes crisis.

En esencia todos los seres humanos son buenos, la mayoría. Si nos unimos, haremos la diferencia en un mundo que necesita de todos nosotros para ser un lugar mejor para vivir.

Nuestro grano de arena es buscar que a nuestro alrededor todos los demás estén bien al integrar nuestras habilidades como padres, maestros y ciudadanos a este objetivo común.

Compartir