La solidaridad en Bolivia ayuda a curar manos dañadas

Niños con malformaciones congénitas y adultos que han sufrido algún tipo de accidente tienen ahora una nueva oportunidad gracias a la campaña gratuita de cirugía de manos en La Paz, que beneficia a familias de bajos recursos con operaciones que pueden alcanzar los 5.000 dólares.

En la decimosexta campaña que realiza, son “más de 1.500 pacientes operados con el equipo de Resurge. Hemos cambiado bastantes vidas”, explicó hoy Jorge Terrazas, cirujano y presidente de la fundación SOS Mano Bolivia.

Las cirugías se realizan en el Hospital Militar Central de La Paz gracias a SOS Mano Bolivia y al apoyo externo de la fundación Resurge Internacional, que participa desde hace quince años en el programa.

Terrazas tranquiliza a una niña de 8 años llegada de El Alto, ciudad vecina a La Paz, que va a ser sometida a una intervención para separar los dedos de su mano derecha, ya que nació con ellos unidos.

“La mayoría de las historias tiene un final feliz, donde los niños y el trabajador puede utilizar sus manos en el futuro”, destacó el cirujano a los medios en una visita al hospital.

El costo de las operaciones, teniendo en cuenta el internamiento, los gastos hospitalarios y del equipo médico, rondaría “los 2.000 o 3.000 dólares por paciente”, puntualizó Terrazas.

Algunas operaciones más complejas, como la reconstrucción de un pulgar durante más de cuatro horas de cirugía, se valoran en 5.000 dólares.

Esta campaña de cirugía de manos cuenta también con el apoyo del Banco Mercantil Santa Cruz y del Ministerio de la Presidencia de Bolivia.

Este año llegaron familias desde otras provincias, algo que se valora desde el ministerio.

“Hemos podido ayudar a las familias de alta vulnerabilidad. Entre ellas han venido desde provincias y estamos muy felices de haber llegado a provincias, son familias que no tienen recursos económicos para poder acceder a este tipo de campañas”, señaló Virgina Velasco, jefa de unidad de apoyo a la gestión social del ministerio.

Velasco reconoció que están intentando expandir el proyecto a otros departamentos del país “como Santa Cruz y Cochabamba”, aunque subrayó que es “complicado” porque necesitan que los hospitales cedan un espacio.

Las cirugías comenzaron el pasado 14 de mayo y terminaron el pasado viernes 25 de mayo, aunque el postoperatorio hará que se alargue otros dos meses.

Mateo, un muchacho de 4 años con síndrome de Apert, un trastorno congénito caracterizado por deformaciones, despertaba de la operación en una sala rodeado de médicos internacionales y de su madre, Rosa Mari, muy preocupada por el estado del pequeño.

“Es una emoción muy grande, hay los miedos que cualquier persona puede tener, pero muy feliz porque le doy una mejor calidad de vida gracias a los especialistas que han venido para esta campaña”, relató a los medios la mujer.

La madre de Mateo instó a los padres a “no esconderse” cuando los niños nacen con malformaciones y calificó de “excelente” la campaña.

“Movilicémonos, se puede, niños como ellos nos dan una lección importante que es que sí se puede, lo único que necesitan es papás luchadores”, afirmó.

Fuente: es-us.noticias.yahoo.com

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