Japón quiere reconciliarse con sus indígenas con ley de desarrollo turístico

Japón quiere reconciliarse con el pueblo ainu, indígenas de la isla de Hokkaido históricamente discriminados, con una normativa que financia principalmente la promoción turística en estas comunidades, dijo uno de los promotores de la ley.

“Los ainu creían que su cultura tradicional iba a desaparecer, ahora habrá un museo donde podrán exhibirla”, explicó el director del Centro de Estudios Indígenas y Ainu, Teruki Tsunemoto, en un encuentro con los periodistas en Tokio para hablar de esa ley que los ainu han tachado de “vacía” y que sólo pretende explotarles turísticamente.

Con su entrada en vigor a finales de mayo, el Gobierno japonés finalmente reconoció de forma legal a los ainu como indígenas, prohibió la discriminación contra ellos por motivos étnicos y ordenó la creación de un museo y un parque nacional dedicados a su cultura.

Tsunemoto reconoció que “ha habido críticas en Hokkaido porque el Gobierno no ha recogido” las reclamaciones del pueblo ainu y justificó que el Ejecutivo está “extremadamente ocupado preparando grandes proyectos y no tiene tiempo para hacer eso”, al ser preguntado por la acogida negativa que ha tenido la normativa entre los ainu.

En marzo pasado, el presidente de la Asociación Ainu Kotan, Yuji Shimizu, ya calificó la ley como “deplorable”, dijo que “no refleja los intereses” de esta comunidad y aseguró que las medidas que incluye “no son más que una estrategia para sacrificar o explotar a los ainu actuales como un mero recurso turístico”.

Entonces, Shimizu pidió que la ley no entrara en vigor y que fuera revisada con la participación de su pueblo, lo cual no sucedió.

La ley incluye una partida económica de 660 millones de yenes (equivalentes a unos 6 millones de dólares o 5,48 millones de euros), de los que el 71,2 por ciento va dedicado a la promoción del turismo y otras actividades industriales y un 22,7 por ciento está designado para un programa de intercambio regional e internacional.

Los cuarenta millones de yenes restantes (equivalentes a unos 365.500 dólares o 332.000 euros) se reparten a partes iguales para preservar la cultura tradicional ainu y para promoverla en el resto de Japón.

Teruki Tsunemoto también defendió que no es necesario que esta ley reconozca las décadas de asimilación forzada de la cultura y lengua japonesas que sufrieron estos pueblos porque anteriores declaraciones del Legislativo japonés ya lo hicieron.

“Es virtualmente imposible identificar objetivamente quién es de verdad ainu. El esfuerzo es, más que ese, preguntarles a los ancianos ainu sobre sus experiencias y recontar su historia. Es una manera práctica de recompensarles”, indicó Tsunemoto.

Japón no promulgó una ley bajo el actual régimen constitucional para defender a los ainu hasta 1997 y no fue hasta 2008, un año después de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, cuando el Legislativo urgió al Ejecutivo a reconocer a los ainu como aborígenes, lo que no se ha hecho hasta mayo pasado.

 

Fuente: EFE Noticias

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