Independencia de la mente

Por: Aida Montenegro-Loughran

Pensar libremente es una opción. En un mundo donde cada día las noticias y las palabras de desaliento prevalecen, me siento agradecida de encontrar y convivir con personas cuyas vidas me convencen de que existe abundante bien entre nosotros. Ayer, al ver a mis jóvenes estudiantes presentar casos de la vida real a través del prisma de las teorías del conocimiento – materia que es parte del Bachillerato Internacional (IB) – y sustentar sus hipótesis, me sentí afortunada de que en esta era, cuando las escuelas y sus jóvenes son bombardeados con negativismo y delicados dilemas sociales, me son familiares dedicados profesores y estudiantes quienes tienen el carácter y determinación para hacer la diferencia, cada uno de manera única. Soy afortunada de encontrar a mi alrededor gente de diferente andar y de distintas partes del mundo, quienes son genuinamente buenas y quienes contribuyen mucho al mundo a su alrededor.

LOS BUENOS SON MAYORÍA

Sí, creo que la mayoría de la gente es buena y hace buenas acciones, nosotros deberíamos siempre recordar esto. Por ejemplo, cuando se finaliza una elección política como la del pasado domingo en Panamá hay un gran porcentaje de negatividad por los resultados. Sin embargo, ahora debemos enfocarnos en que el mejor trabajo que debemos hacer está delante nuestro y no detrás, tratar de ser mejores cada día, buscar nuevas direcciones y la forma de hacer la diferencia.

LA GRANDEZA DE CADA DÍA

Es la forma en que vivimos, que escapa a los grandes titulares ya que no es un momento único en el tiempo, sino que tiene que ver con los motivos por los que vivimos. Pese a todos los retos encontrar formas de seguir y contribuir positivamente a nuestro medio. Nuestra opción de actuar, aunque no tengamos el control de los que nos sucede en la vida es seguir la corriente o tomar un actitud responsable y proactiva determinando nuestras acciones y destino final.

NUESTRAS ACCIONES DAN LAS VERDADERAS RESPUESTAS

A veces decimos que deseamos estar a cargo de nuestra vida, pero dejamos que la televisión determine el horario de cuándo y qué haremos, que nuestro jefe decida cómo desarrollamos nuestras habilidades y que los políticos electos decidan los destinos de nuestro país.

Seamos la mejor versión de nosotros mismo haciendo lo que sabemos hacer mejor y aportando así al mejoramiento de nuestro entorno.

Feliz viernes y a seguir pensando libremente.

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