Entrenan bacterias para restaurar obras de arte

El Camposanto monumentale de la ciudad de Pisa representa un inmenso conjunto patrimonial declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En sus paredes podemos encontrar frescos creados por los más grandes maestros de los siglos XV y XV, que reúnen toda su genialidad en casi dos mil metros cuadrados de pintura. Estas pinturas centenarias han sido restauradas a lo largo del tiempo, de hecho se han encontrado evidencias de intervenciones para reparar daños en las pinturas ya en el siglo XV. Estas restauraciones continúan y se incrementan en el siglo XVIII evitando una degradación que probablemente habría borrado todo rastro de pintura hace muchos años.

Sin embargo, la última restauración realizada en los frescos del Camposanto pisano es muy diferente puesto que se han utilizado técnicas que revolucionarán el ámbito de la restauración en el futuro. Todos hemos escuchado alguna vez noticias de que se están desarrollando bacterias para limpiar océanos de microplásticos o bacterias que comen petróleo en vertidos de crudo, pero la técnica que se ha presentado en el evento “Matera Capitale 2019: el futuro de las empresas italianas” puede calificarse como espectacular.

El equipo dirigido por el microbiólogo Giancarlo Ranalli de la Universidad de Molise ha desarrollado un sistema de restauración basado en microbacterias que, aplicadas en la superficie de la pintura durante aproximadamente tres horas, son capaces de eliminar totalmente el material orgánico adherido a las pinturas, sin dañar el color original.

Los microorganismos elegidos son del género Pseudomonas stutzeri y se entrenan antes de entrar en acción, es decir, se alimentan solo con agua y con las sustancias que deben comer. En el caso de los frescos pisanos, eran pegamentos animales que se habían utilizado en los frescos en las intervenciones del período inmediato de posguerra. Una vez preparadas las microbacterias tan solo comerán los materiales específicos para los que se les ha “entrenado”.

La clave de esta nueva técnica de restauración, desarrollada como colaboración entre microbiólogos, ingenieros y restauradores de la Opera della Primaziale Pisana, se encuentra en la composición de los materiales. Los pigmentos de pintura de estos frescos son inorgánicos, realizados a base de tierras, mientras que los materiales que se pretenden eliminar están compuestos de materiales orgánicos. Las microbacterias solo se alimentan de estos compuestos orgánicos dejando intactos el resto de materiales que componen los frescos.

Además de esta innovadora técnica de limpieza de los frescos, los responsables de la conservación de los frescos en el cementerio de Pisa presentarán también un sistema de retro-calentamiento de la superficie del fresco que evita otro elemento dañino: la condensación. El nuevo sistema es completamente automático y cuenta con un conjunto de sensores que detectan la humedad del ambiente y la temperatura de las superficies de los frescos cada diez minutos, ajustando los parámetros para evitar la condensación en las pinturas.

 

Fuente: Yahoo Noticias

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