En Panamá, solo fuma el 6% de la población mayor de 15 años

En general, en el mundo, la incidencia del tabaquismo ha disminuido. En Panamá, solo fuma el 6% de la población mayor de 15 años. Esto se ha logrado por leyes y campañas de concientización antitabaco, lideradas por la Organización Mundial de Salud (OMS). Esto sin duda, basado en la gran cantidad de enfermedades asociadas a la exposición directo o indirecta al humo de tabaco.

Pero ahora, en el siglo XXI, ha surgido otro factor de riesgo que se asocia a muchas enfermedades y que se le ha llamado el “nuevo tabaquismo”, porque ha pasado a ocupar el puesto que dejó vacante el vicio de la planta del tabaco. Este es el sedentarismo. El modernismo ha traído como consecuencia, la inactividad física y con esto, el desarrollo de muchas enfermedades asociadas al hecho de no hacer ejercicios. Cuantas veces hemos escuchado de nuestro padres y abuelos que antes se comía grasa y “no pasaba nada”. Es cierto, la gran diferencia entre inicios del siglo XX y la actualidad, es que antes de caminaba mucho más, se trabajaba más en el campo y menos en oficinas. Las comodidades del desarrollo (carros, oficinas, comida chatarra, “deliveries”, etc), tienen consecuencias funestas para nuestra salud.

En la administración se están adecuando parques para que la gente empiece y se mantenga haciendo ejercicios. Pero debemos caminar cada vez que tengamos la oportunidad. Hacerlo como una actividad familiar y así vamos acostumbrando a los niños a este tipo de actividad.

Estos beneficios no se obtienen al día difiriendo de empezar la rutina, sino, mucho tiempo después y se mantienen, mientras se practique el ejercicio. Algunos aparecen desde muy temprano, como el estado de ánimo, capacidad de trabajo y adquisición de conocimientos, otros, en fases más tardías, como el beneficio de protección cardiovascular.

 

Fuente: panamaon.com

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