El trabajo por horas y sus particularidades

Por: Lorena Castro Jaén

En el mundo del trabajo existen diversas formas en que los actores (empleadores y trabajadores) establecen sus relaciones. El trabajo por horas es tan solo una de ellas y cuenta con detractores y defensores. En lo concreto significa una modalidad flexible que permite la negociación entre patrono y empleado según la necesidad y disponibilidad de las partes. Visto así, y analizando las dos caras de esta forma de contratación, para aquellos que por sus otras ocupaciones (hogar o académico) solo disponen de algunas horas para procurarse un ingreso, luce una buena opción. Por otra parte, para el patrono la incorporación de colaboradores a su organización responderá a las necesidades de mano de obra según la dinámica de la oferta y la demanda de los servicios y/o productos que ofrece al mercado.

Algunas consideraciones

A partir de lo señalado y más allá de las bondades que esta forma de contratación pueda ofrecer, existen otras implicaciones no siempre favorables. En primer lugar, para la persona que solo logra insertarse por horas al mercado laboral, salvo que sea porque no tiene mayor disponibilidad, termina laborando un mayor número de horas que aquellas que se emplean bajo la modalidad de tiempo completo. Esa especie de búsqueda permanente de horas de trabajo para procurarse un ingreso suficiente, compromete el tiempo para la vida en familia, el descanso y la recreación solo por mencionar algunos aspectos involucrados.
Por otra parte, y desde la perspectiva del empleador, la rotación de personal suele estar por encima de los niveles aceptables. Ello se debe entre otras razones a que esa forma de contratación tiene como implícito el efecto del “mientras tanto”. En otras palabras, se contrata al colaborador para solventar los vaivenes de la demanda y por otra, el colaborador acepta sin dejar de estar atento a mejores opciones en cuanto a la remuneración. Ello implica en ocasiones un bajo nivel de compromiso que no solo compromete el nivel de rendimiento y productividad, sino que afecta el clima de trabajo. De lo anterior, si bien esta práctica tiene las bondades propias de la flexibilidad laboral, no es menos cierto que requerirá de estrategias gerenciales por parte del patrono para procurarse un equipo comprometido en la medida de lo posible. Por otra parte, para el trabajador esta dinámica impone la necesidad de procurar el ingreso necesario y suficiente sin que ello afecte los otros aspectos de su vida personal y familiar. Todo un desafío.

Hasta un próximo encuentro

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Lorena Castro Jaén es facilitadora y consultora en el área de recursos humanos y gerencia.

Twitter e Instagram: @gerenciaenpositivo

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