El sufrimiento (Primera parte)

Por: Carlos Piña Grau

“El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional” (Buda). Por lo tanto, lo correcto es no elegir el sufrimiento como una opción. Hay una diferencia entre dolor y sufrimiento. El dolor es la reacción emocional inmediata ante un evento que nos hiere física o emocionalmente, por ejemplo, una pérdida, o el estrés o frustración ante una situación a enfrentar.

El sufrimiento adelanta un paso al dolor inicial porque es la respuesta de un conjunto de pensamientos y emociones, que hacen que pueda alargarse indefinidamente aunque el motivo haya desaparecido. Por eso decimos que es opcional.

La persona que sufre por lo general se siente amenazada, no acepta el dolor, se siente incapaz de enfrentarlo, se sume en la incertidumbre, no cree soportar, no maneja el hecho de no tener el control sobre lo que ocurre o sobre su persona.

Por lo anterior, te sugiero que explores la posibilidad de salirte del dolor que tienes para quererte, amarte y sentirte cómodo contigo mismo, como la mejor alternativa para encontrar tu verdadera felicidad.

Ser feliz es una elección inteligente y sólo depende de que tú decidas serlo en este momento y para siempre. ¡Maravilloso! ¿No crees? Mi deseo es que este artículo te motive a reflexionar e iniciar un proceso que te conduzca a mejorar tu calidad de vida e inspirar a tus seres queridos a que elijan ser felices también.

El sufrimiento más real que he vivido se vincula con la palabra pérdida. Bien sea la pérdida de un ser querido o la ruptura de una relación.

Lo sano es vivir el duelo para que el tiempo se encargue de limpiar esas energías que nos hacen sentir muy mal y en ocasiones, al no aceptar las pérdidas, nos conectamos con un sufrimiento crónico.

Quizás la culpa nos hace mantener ese sufrimiento como un castigo merecido; en otras palabras, elegimos el sufrimiento de manera injusta con nosotros y afectamos a los demás involuntariamente.

Te invito a leer mis reflexiones con la mayor humildad, sin juzgar o evaluar su contenido. Dale un descanso a tu mente para que puedas asimilar la información útil que te proporciono e inicies un camino que te permita descargar esas energías que afectan tu imagen y lo que transmites.

Es posible que al leer actives tu mente para analizar, evaluar y reaccionar ante lo escrito; así crees evadir inconscientemente la posibilidad de transitar de un estado de sufrimiento a uno de felicidad. Otras veces sufrimos innecesariamente por ignorancia y carencia de información útil, y en lugar de aceptar el hecho de no saber, nos centramos en dar justificaciones y explicaciones que ni alivian el sufrimiento, ni aclaran nuestra ignorancia.

En la próxima entrega cerraremos estas reflexiones hablando sobre los tipos de sufrimiento, en la idea de ofrecerte un punto de vista esclarecedor. No te lo pierdas.

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Email:  carlospinagrau@gmail.com

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