El murmullo de la vida

Por: Aida Montenegro-Loughran

Escuchar el latido de nuestro propio corazón es una experiencia enriquecedora. Ayer, gracias a unos exámenes rutinarios y necesarios, por primera vez, escuché a ese músculo poderoso que nos mantiene con vida y que hoy da título a estas reflexiones de vida, viajes y voluntad de cambios positivos.

SENTIRNOS REALIZADOS

Una de las características que hemos observado en las personas realizadas es su felicidad al realizar el oficio que desempeñan. Vienen a mi mente los señores que realizan la limpieza en nuestras calles y escuelas. Gracias a este trabajo mantienen a sus familias y gracias a él sus hijos estudian con la opción de elegir su futura profesión. La realización personal siempre involucra a los seres que amamos y muchas veces también a toda la comunidad.

CAMBIAR NUESTRA ACTITUD HACIA LA VIDA

La vida nunca esta terminada, siempre hay obligaciones que atender, pero cumplir una promesa, un sueño, nos llena de satisfacción y nos deja por unos instantes satisfechos. Mas, esta emoción pasa y debemos estar listos para el nuevo reto. Es lo interesante de la vida y una forma saludable de darnos nuevas oportunidades de navegarla. Cumplir con nuestras obligaciones diarias y tareas marca el ritmo de nuestras vidas, que nos es necesario y vital. No nos podemos quedar inmovilizados y sentirnos satisfechos porque el nuevo reto vendrá a nosotros lo queramos o no.

REALIZAR El VIAJE DESEADO

Nuestra realización depende de que cada día limpiemos la ventana de nuestra vida, ya que al hacerlo avanzamos a lo que deseamos lograr. Para nosotros el viaje que hacemos cada día para lograrlo es parte de nuestra satisfacción. En nuestra sociedad global en constante movimiento y demanda de cambios gigantescos estos logros individuales en pequeña escala, a veces, representan poco ante los grandes desafíos que la sociedad confronta. Sin embargo, es el trabajo de cada día, las horas que dedicamos a nuestro objetivo lo que hace que nuestro mundo personal tenga significado.

Así como lo hace nuestro corazón pequeño pero capaz con su permanente latido de mantenernos con vida.

Feliz viernes y hasta la próxima semana.

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