El miedo (Parte II)

Por: Carlos Piña Grau

Retomando el tema del miedo presentado en la entrega anterior, hablábamos de la importancia de desarrollar el sentido de observación a fin de aquietar la mente y mantenerte en el momento presente.

En estos días publiqué en Facebook un escrito de Mafalda: “A mí me gustan las personas que dicen lo que piensan, pero por encima de todo, me gustan las personas que hacen lo que dicen”. Para mí este párrafo describe la importancia de la integralidad para enfrentar los miedos con coraje. Te recomiendo que lo leas con detenimiento para entender más su significado.

Cuando tenía 14 años me enamoré de una muchacha muy hermosa y por tener miedo al rechazo nunca le dije nada. Al pasar los años tuvimos un reencuentro y le pregunté si recordaba que todos los días estaba enfrente de su casa a las 4.00 pm. Ella me dijo: sí, y yo también estaba a esa hora.

Al final le dije: Estaba locamente enamorado de ti, y ella me respondió: yo también. Me quede frío por haber perdido 3 años de mi vida pensando que estaba enamorado solo.

Cuando me inicié como conferencista tenía pánico de hablar en público; lo que decía no era lo que creía que debía decir. Las piernas me temblaban, las ponía tensas y al final me dolían y me molestaba mucho por eso; hasta que descubrí que el camino era observar y aceptar sin emitir juicios.

A partir de ahí todo comenzó a fluir y al estar centrado en decir y hacer lo que sentía y pensaba, lograba resultados excelentes. Sin darme cuenta descubrí que los miedos desaparecieron y sólo dependían de las voces negativas y culpas grabadas en mi mente, sin que yo estuviera consciente y me hacían sentir mal en forma automática. Por lo tanto, busqué ayuda e hice muchos talleres de cómo hablar en público.

La conclusión que saqué fue la siguiente: es vital observar con conciencia, pues de la observación depende identificar nuestro temor; cuando lo identificamos podemos mirarlo a la cara, hacerlo concreto, aceptar lo que ocurre y después aprender a mejorar cada día con acciones que nos permiten hacerlo cada vez más y mejor.

Quiero mencionar una reflexión del Dr. Víctor Frankl, sobreviviente de los campos de concentración. Según él, no se salvaron los más fuertes, ni los más preparados o cultos, sino los que tuvieron una motivación más allá de su vida, expresada más o menos así: “cuando salga, escribiré un libro” o “cuando salga, veré a mis hijos”.

Libera esa energía del miedo con acciones concretas, con coraje y con afirmaciones positivas, con motivación, para que alcances el éxito que mereces.

Alguien expresó que “la intuición es la voz del alma a través del corazón”. Para poder enfrentar con coraje los miedos que están en tu mente, debes seguir tu voz interior, que se encuentra en tu corazón y te conecta con la presencia de Dios, para que así logres tus metas e inicies la espiral de tu evolución que nunca se acabará.

“No es valiente quien no tiene miedo, sino quien sabe conquistarlo”.

(Nelson Mandela)

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Email:  carlospinagrau@gmail.com

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