El hechizo divino de las palabras

Por: Aida Montenegro-Loughran

El lenguaje es poder. En ocasiones, dejamos que las palabras dirijan nuestras vidas. Hablamos de acuerdo a nuestras emociones y olvidamos que las palabras son sagradas, cual mariposas su vida es efímera pero su recuerdo eterno. Gracias a nuestras constantes interacciones a través de las redes, a veces, dejamos que los centros de poder nos envíen palabras poderosas que a veces callan nuestra conciencia y condicionan nuestra libertad.

Hagamos “de oídos sordos“ a los cantos de sirenas que nos alejan de nuestra estrella polar y unamos nuestras energías positivas entorno a las palabras que generan cambios: tolerancia, creatividad, colaboración y compromiso.

LAS PALABRAS SON PODEROSAS

Como periodista y educadora, mi experiencia me dice, que no hay nada más poderoso que ellas. Después de todo, el lenguaje está hecho de símbolos conceptuales, con propiedades denotativas y connotativas. La palabra coraje denota valor, decisión. Pero a la vez significa algo más sutil llevado como una virtual que permite llevar a cabo acciones en condiciones adversas.

LAS QUE NOS CONECTAN

Así, hay otras palabras cuyo poder reside en las experiencias que asociamos con ellas y pueden ser muy personales al tocar nuestra sensibilidad en forma individual y diferente, debido a nuestra vivencia con ellas. Todo depende de nuestra experiencia personal para dar el valor connotativo a la palabra. Por ejemplo, la palabra patria, a mí como ex patriada, me emociona; la palabra madre me alegra; la palabra amor me apasiona. Les invito a hacer su propia lista de palabras, ya que cada uno de nosotros vive bajo ese embrujo sagrado de las palabras, que cobran vida de acuerdo a nuestras vivencias.

EN EL PRINCIPIO FUE LA PALABRA

Sigamos con la tradición oral, ya que gracias a ella hemos disfrutado desde el inicio de la humanidad, de esas palabras que abren puertas, crean puentes y dan alas a la imaginación. Palabras con las que mi querida abuela, Rosenda, me cautivo un día, en este espacio que es refugio y que hoy les dejo para que continúen su narrativa: Te voy a contar un cuento…había una vez…”

Feliz viernes y pronunciar las palabras que lleven vida, amor y esperanza a las que las escuchen.

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