Descubren que los peces abisales pueden ver en colores

En las profundidades de los océanos, un grupo de investigadores acaba de encontrar un raro grupo de peces: están equipados con un sistema visual hasta ahora no descrito y que les permite ver “colores” en la oscuridad absoluta.

Se trata de un hallazgo que contrasta con la idea de que estos animales son esencialmente ciegos al color en su oscuro hábitat.

Un análisis de sus genomas reveló la existencia del sistema visual, que -en lugar de emplear una única rodopsina para ver en la oscuridad, como la mayoría del resto de vertebrados- se basa en múltiples fotopigmentos de rodopsina (RH1) ajustados para abarcar un amplio intervalo de la bioluminiscencia emitida por los organismos de aguas profundas.

Podemos ver el mundo que nos rodea gracias a los fotopigmentos especializados sensibles a la luz (opsinas visuales), que convierten la luz que entra en nuestros ojos en señales electroquímicas para que nuestro cerebro las interprete. Los vertebrados poseen hasta cinco tipos de opsinas visuales: cuatro opsinas de cono y una opsina de bastón o rodopsina. Mientras que los conos permiten la visión del color en condiciones de luz, los bastones no son mucho más sensibles a la luz. Por esta razón, los seres que habitan en los lugares oscuros de la Tierra habitualmente son daltónicos y dependen para la vista únicamente de su fotopigmento de bastón.

Los peces de aguas profundas, muchos de los cuales transcurren su vida en un entorno donde la bioluminiscencia es la única fuente de luz, desarrollaron una serie de adaptaciones biológicas para maximizar su agudeza visual en la oscuridad.

Eso descubrió la doctora Zuzana Musilova y sus colegas que evaluaron las adaptaciones moleculares a los sistemas visuales de los peces observando más de 100 genomas de peces de aguas profundas y descubrieron una proliferación desconocida de genes RH1 que producen una colección diversa de fotopigmentos de rodopsina, cada uno ajustado en diferentes longitudes de onda de la luz presente en el mar profundo.

De las 13 especies identificadas con más de un solo RH1, el malcarado plateado (Diretmus argenteus) posee 38 rodopsinas, el número más alto conocido hasta la fecha en vertebrados. De acuerdo con Musilova, la visión de color aquí descrita, basada exclusivamente en bastones, puede resultar útil para reconocer la luz bioluminiscente espectralmente distinta de depredadores o de presas.

 

Fuente: NeoMundo

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