Demuestran que la música es un lenguaje universal

Una canción de cuna, de amor o para bailar se reconoce en cualquier país del mundo, sin importar la cultura de donde se origina.

Y como resultado, las personas pueden identificar cuál es su función, aunque las escuchen por primera vez.

Esto es lo que encontró un estudio de la Universidad de Harvard que se publicó ayer.

“Muchos consideran que la música está influenciada por la cultura, pero la evidencia científica muestra cada vez más que las vocalizaciones humanas, la forma en que hablamos a los niños, o incluso nuestra risa frente a los amigos, son sonidos compartidos, más alla de la cultura”, dice a “El Mercurio” Marvin Singh, coautor del estudio.

Singh pidió a 750 usuarios de internet de 60 países que escucharan y clasificaran extractos de canciones según su utilidad. Por ejemplo, dormir a una guagua, sanar o expresar amor.

Estaban divididos en tres grupos: 250 personas de Estados Unidos, 250 de la India y otros 250 de países no occidentales, quienes oyeron, entre todos, más de 26 mil compendios aleatorios, incluidas canciones de etnias de poblaciones reducidas.

Los investigadores encontraron que los participantes podían reconocer las funciones que tenían las canciones, incluso con oír solo 14 segundos de grabación.

Para un segundo experimento se propusieron confirmar que las canciones de distintos orígenes que cumplían una misma función se parecieran entre sí. Y el resultado fue positivo, cuenta Singh.

Todas las de cuna, por ejemplo, parecían tener una menor complejidad melódica, un ritmo parecido y menos instrumentos.

“A pesar de la diversidad de música disponible, nuestra naturaleza humana compartida puede ser la base de estructuras musicales básicas que trascienden las diferencias culturales”, dijo Samuel Mehr, profesor de Harvard.

Vicente Toskana-Lanzendorff, profesor del Conservatorio de la Universidad Católica de Valparaíso, y director del Programa de Orquesta Juvenil e Infantil MusArt Casablanca de esa región, dice que el hombre ha codificado los sonidos según situaciones desde épocas ancestrales, lo que daría una respuesta a por qué hacen música parecida.

“El trueno o relámpago significa violencia o el agua fluyendo en un manantial es relajante. Luego, con la evolución, los griegos notaron que el sonido se podía medir y que la música incita ciertos ánimos”, explica.

Y agrega que, probablemente, las personas no pueden desprenderse de esa naturaleza y, al entrar en conexión con lo que escuchan, van a ese instinto.

“Concuerdo en que la música es un lenguaje universal. Creo que poder reconocer usos de la música sin compartir la cultura es porque dentro de nuestro sentir existe ese hombre primitivo que vivió experiencias que lo marcaron”.

 

Fuente: economiaynegocios.cl

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