De príncipes azules y cindirelas modernas

Por: Aida Montenegro-Loughran

Las mujeres tenemos voz. Voz que la sociedad empodera al escucharla. La motivación y receptividad a la voz femenina es la base de la igualdad. Siempre han existido mujeres con sueños. Sueños que las han llevado a tener una visión distinta de la predominante en el momento social. Mujeres cuya visión ha empoderado a otras mujeres también a sumarse y a creer en ellas misma. A creer en la  igualdad femenina y trabajar para lograrla.

Modelo a seguir

Con programas educativos como alternativas al modelo de nuestra sociedad de consumo. Sociedad que nos presiona y pone precio a nuestra felicidad, ya que gracias a este modelo de gratificación para muchas personas, hombres y mujeres, aquí si hay una igualdad, la misma que se encuentra un centro comercial. Comprar nuestros objetos deseados nos da esa sensación de satisfacción y realización, que muchas veces no encontramos en nuestra vida social, en pareja o laboral.

 El amor ideal

Aunque las mujeres de hoy, como Meghan Markle futura esposa del Príncipe Harry, no son cindirelas ni han sido sacadas de la pobreza ni de los arduos oficios de la clase trabajadora, aún nuestra sociedades nos venden la idea de que para ser feliz hay que encontrar una relación perfecta. La necesidad de creer en un tipo de amor ideal y romántico por el que hay que soportarlo todo. Una de las desigualdades más grande en relación a la educación femenina  y la excusa que da lugar, en algunos casos, al abuso de la pareja.

 Identidad propia

Para que las voces femeninas continúen su trabajo de fomentar esta visión igualitaria y la creacion de una identidad propia femenina, como lo han hecho incontables mujeres en la historia, despojemos al amor de perfecciones y seamos nuestras propias hadas madrinas en un mundo sin necesidad del final feliz  planteado en los cuentos.

Feliz viernes.

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@aidaline2012

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