Cuáles son las ventajas de vacunarte contra la gripe

Cada nueva temporada de gripe genera revuelo y preocupación por las graves consecuencias que puede generar, sin embargo, los profesionales de salud señalan que existe una opción para disminuir el riesgo: vacunarse. Aquí te contamos los beneficios de hacerlo y que otras opciones puedes incorporar como complemento.

Durante temporada pasada de gripe (que abarca desde octubre de 2018 a mayo de 2019), alrededor de 37.4 millones de personas contrajeron influenza en Estados Unidos. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades ( CDC) de esa cantidad de personas, por lo menos 531 000 fueron hospitalizadas y entre 36 400 y 61 200 fallecieron.

Ahora, la nueva temporada pisa fuerte en EE. UU. Durante la última semana de noviembre, el 3.5% de las personas que visitaron a los médicos informaron síntomas del virus. Este es el número más alto para este punto en el año desde 2009. “Estamos viendo la actividad de la influenza un poco antes de lo que lo hacemos en la mayoría de las estaciones”, dijo Scott Epperson, epidemiólogo del equipo de vigilancia de gripe doméstica de los CDC.

A pesar de una clara incidencia de la gripe, las tasas de vacunación apuntan a ser bajas. Un encuesta de la Fundación Nacional para Enfermedades Infecciosas ( NFID), informó que solo el 52% de los adultos estadounidenses dijeron que planeaban vacunarse contra la gripe. Según la doctora Trish Perl, jefa de la División de Enfermedades Infecciosas del UT Southwestern Medical Center, “Es imposible ser demasiado cuidadoso, pero también hay que ser listo. Muchas personas no reconocen lo grave que puede ser la influenza”.

La experta advirtió que el virus de la influenza es un enemigo “tremendo”, ya que puede transmitirse por el aire, sobrevive en superficies hasta por 48 horas y en las manos no lavadas hasta una hora. Entonces ¿Por qué muchos evitan las vacunas? Según la encuesta de la NFID, la mitad de los que indicaron que no planeaban recibirla dijeron que no creían que hiciera alguna diferencia.

Este pensamiento puede verse influenciado debido a que las vacunas no son 100% efectivas, incluso algunos años son más o menos protectoras que en otros. Pero esto no debe ser motivo para evitarlas, ya que la variabilidad de sus efectos depende de las temporadas. “La gripe es un virus muy mutable. Pueden ocurrir muchos cambios desde el comienzo de la temporada hasta el final”, explicó Amesh Adalja, investigador principal del Centro de Seguridad de la Salud de la Universidad Johns Hopkins.

Por ejemplo, en esta nueva temporada se presentó una leve anomalía, la cepa de gripe predominante en este momento es la tipo B, aunque, por lo general, las de tipo A son más comunes al comienzo de la temporada. Sin embargo, los especialistas están de acuerdo con que la mejor opción es estar protegidos por una vacuna (que funciona contra las cepas de tipo A y tipo B).

Sobre la efectividad de las vacunas, los CDC estiman que la de la temporada pasada alcanzó un 29%. Si bien el porcentaje parece bajo, significa que aproximadamente un tercio de las personas que recibieron la vacuna y que estuvieron expuestas a la gripe no se enfermaron.

Otro dato impactante es que entre 2005 y 2014, la vacuna contra la gripe evitó aproximadamente 40 000 muertes relacionadas con la gripe. Mientras que, solamente en la temporada 2017-2018, evitó un estimado de 6.2 millones de casos, 3.2 millones de visitas médicas, 91 000 hospitalizaciones y 5 700 muertes.

Otros consejos

Los profesionales de salud aseguran que otro beneficio de que todos nos vacunemos, es que se puede conseguir un efecto denominado inmunidad colectiva. Esto sucede cuando suficientes personas están protegidas de la gripe con una vacuna, logrando proteger a quienes corren el mayor riesgo de complicaciones, como niños menores de 5 años, ancianos, mujeres embarazadas y personas con problemas de salud crónicos.

Además de vacunarte, los especialistas de la Asociación Americana del Corazón (AHA) aseguran que se puede complementar la protección contra la gripe incorporando los siguientes hábitos:

  • Dormir lo suficientes, en lo posible en el mismo horario.
  • Desinfectar teléfonos y tabletas, ya que son medios ideales para transportar a los gérmenes.
  • Lavar regularmente tus manos, para evitar contagiarte o a otros mediante el contacto.
  • Beber té regularmente, por su rico contenido de catequinas, flavonoides y antioxidantes.
  • Mantener una dieta saludables, equilibrada, sostenibles y rica en vitamina D (que incluya pescados grasos, productos lácteos, suplementos y exposición moderada a la luz solar).
  • No descuidar a los niños, por donde se mueven y qué es lo que tocan.

 

Fuente: HolaDoctor.com

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