Crea una imagen positiva de ti mismo

Por: Audrey León

¿Si te paras frente a un espejo que es lo primero que observas?

¿De todas las veces que te observas, en cuántas de ellas te agrada lo que ves? ¿Son la mayoría?

¿Cómo te sientes cuando cometes un error?

Yo recuerdo especialmente un momento, durante la última convivencia para certificarme como Líder del Proyecto Internacional de Autoestima, hace 14 años, donde debíamos representar teatralmente uno de los caminos de este proyecto.

A mi equipo justo le fue asignado el camino 5, del cual les comparto el día de hoy.

Conversamos mucho sobre lo que queríamos hacer y una de los puntos en que estuvimos de acuerdo fue que este camino debía llamarse de otra forma: Reconociéndome. Esto surgió del hecho de que en esencia todos somos seres extraordinarios que nos hemos perdido debido a nuestras historias familiares, experiencias, juicios y condicionamientos, y que nuestra tarea es volver a nuestro centro y reconocer nuestra grandeza.

Cuando nos tocó compartir lo que pensábamos hacer en nuestra representación, fui la vocera y apenas expresé nuestra opinión en relación al nombre del camino, Bob Mandel, creador del proyecto, me replicó que quién nos había pedido que cambiáramos el nombre. Ninguno de mis compañeros dijo nada, de hecho pareció como si todos de pronto desaparecieron y yo era la única que conformaba el equipo… y me tocó respirar y asentir.

Confieso que en el momento me sentí abochornada, y el tribunal supremo que habita en mi cabeza, no perdió la oportunidad de emitir cualquier cantidad de juicios que me hicieron sentir peor.

Gracias a Dios, eso ocurrió en el penúltimo día de mi certificación, lo cual me permitió acceder a todo lo aprendido durante los días previos. Era la oportunidad para integrar todas las experiencias y conocimientos adquiridos durante mi formación, y finalmente decidimos en el grupo, que yo me representaría a mi misma, y que sería esa situación la que llevaríamos a las tablas.

Esa experiencia ha sido una de las más sanadoras y de mayor empoderamiento para mi persona. Podernos reír de nosotros mismos en situaciones como esa, nos permite aceptarnos con aquello que no nos gusta tanto de nosotros, aceptar que no somos perfectos, sino reales, de alguna forma le quita peso a las sentencias del tribunal que habita en nuestra mente. Tu autoestima está en función de cuánto ejerzas la autoridad en tu propia vida y no en lo que otros puedan pensar de ti.

¡Se más compasivo contigo mismo, no te des látigo!.

No ser asertivos siempre nos permite, si estamos conscientes, acercarnos a la excelencia. De los errores se aprende siempre que haya la disposición y la humildad para hacerlo.

La calidad de tus pensamientos define la forma en que te ves, ellos atraen, proyectan y cocrean resultados.

Ahora, este camino también tiene su trampa, ten cuidado de no caer en ella. La trampa de este camino es el narcisismo. Cuando te enfocas excesivamente en ti, sin pensar en los demás pierdes la verdadera autoestima y te vuelves egoísta y vanidoso. Si, la línea que separa el camino de la trampa es muy fina pero identificable.

El punto aquí es encontrar un apropiado balance, aceptar los pensamientos negativos cuando aparecen, darse cuenta que estos no definen tu identidad y recordarte la persona positiva en la que te estás convirtiendo cada día más.

¡Sí, tu puedes!

¡No te postergues!

¡El momento es ahora!!

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