Consideraciones a la hora de contratar a un consultor (Parte 1)

Por: Lorena Castro Jaén

Como una alternativa válida y oportuna, algunas organizaciones ante situaciones que requieran emplear cambios, acuden a expertos en determinadas áreas que puedan orientar a la gerencia a tomar decisiones ajustadas a su realidad. Estos expertos que ofrecen sus servicios profesionales como consultores cuentan por lo general con una dilatada trayectoria y sólidos conocimientos que los hace merecedores de tal calificativo.

Sin duda, la búsqueda de un “externo”, de antemano supone que la gerencia requiere ayuda ante la incertidumbre y por lo tanto abre el compás para escuchar otras voces, capaces de identificar el origen de los problemas que requieran ser intervenidos mediante estrategias que estos consultores puedan ofrecer. Eso es válido en virtud de que, ante escenarios de cambios, y más aún en estos tiempos, “oxigenar a la organización” con ideas nuevas y frescas puede convertirse en la solución.

Sin embargo lo anterior, y antes de acudir a un consultor externo, la gerencia y los líderes de equipo, podrían plantearse algunas interrogantes y/o consideraciones previas que fundamenten la necesidad o no, de incorporar a este experto a que oriente las decisiones que lucen necesarias emplear, pero que no han sido visualizadas con claridad por parte de los responsables finales de emplear los cambios requeridos. En tal sentido, una mesa de trabajo en la que participen todos los actores desde la honestidad, la intencionalidad y el compromiso, sería el paso previo antes de proceder a esta contratación.

Algunas interrogantes a platearse

¿La gerencia ha comunicado abierta y oportunamente las dificultades que percibe?
¿Han sido validadas las iniciativas e intervenciones de los líderes de equipo?
¿Se cuenta con un talento humano capacitado para los cargos claves dentro de la organización?
¿Ante los cambios empleados con anterioridad, ha prevalecido el compromiso y el seguimiento como requisitos para su consecución?
¿La gerencia ha evaluado el impacto que tendrá en los líderes de equipo la incorporación de un tercero ajeno a la organización?

Todas estas interrogantes merecen ser atendidas a fin de garantizar el éxito de una intervención dirigida por un externo, de lo contrario, podría significar solo un gasto que está destinado a fracasar y adicionalmente, el riesgo de generar un clima de desmotivación en los colaboradores al sentir que sus ideas e iniciativas no han sido escuchadas con anterioridad. En nuestra próxima entrega, abordaremos cada una de estas interrogantes con miras a visualizar si realmente se está en el momento adecuado para la contratación de un consultor externo.

¡Hasta un próximo encuentro!

____________________

Lorena Castro Jaén es facilitadora y consultora en el área de recursos humanos y gerencia.
Twitter e Instagram: @gerenciaenpositivo

Compartir