Comunica tus talentos (Parte 1)

Por: Verónika Zanoni

Cada uno de nosotros nace con sus talentos, que no son otra cosa que la capacidad de realizar una actividad. Por lo general se dice que venimos con ellos al mundo y se asocian a la creación, además de poder desarrollarse y mejorarse con práctica y constancia. Esto a nivel individual.

En otros campos podemos hablar de talento humano como un todo que abarca la diversidad existente en el capital humano de una empresa, de una comunidad o grupo, con las habilidades o destrezas que lo distinguen. Para ello cuentan las organizaciones con la ayuda de los encargados de gestionar dicho talento.

¿Para qué nos sirven los talentos? Depende del uso que les demos. Además, no siempre saltan a primera vista y hay que trabajar un poquito en descubrirlos.

Básicamente son:

Los talentos evidentes, que están casi a flor de piel y que los desarrollamos de forma consciente. Se perciben auténticos, naturales. Nos sentimos cómodos con ellos y les sacamos el mejor partido.

Los talentos ocultos, están allí pero a la sombra, esperando a ser descubiertos para florecer. Sabes que los tienes pero no estás totalmente consciente de ellos. Son evidentes para quienes te observan pero no lo son para ti, así que lo que corresponde es averiguar, preguntar qué ven en ti otras personas que tú no ves. Aunque no lo creas, estos talentos te definen y hacen de ti alguien especial.

Los talentos potenciales los tienes, lo sabes, pero necesitan ser identificados y desarrollados con constancia sin decaer en tu propósito. Si te enfocas en ellos tal vez lograrás convertirlos en tu mejor talento. Están allí, esperando que los desarrolles y ejercites hasta que tengan brillo propio.

El tema de los talentos bien vale la pena abordarlo desde temprana edad. ¿Por qué? Porque el niño es lo que podríamos llamar territorio virgen, no está contaminado ni condicionado y le es más fácil ser auténtico; si su entorno es apropiado, carece de miedo a explorar sus opciones y por lo tanto puede conectarse con más facilidad con aquello que le agrada y hace feliz. Es más dúctil al momento de proponerle explorar sobre aquellas destrezas que vemos en él y que aún no ha descubierto. En resumen, tiene un mundo de posibilidades por delante.

Por esta razón hay que capitalizar ese potencial inmenso y desde temprana edad orientar al niño en la exploración de su ser interior para lograr ese encuentro con su esencia y a futuro con su dicha y bienestar. Y como todo proceso, mientras más se ejercita en él, más y mejores ideas y descubrimientos llegan.

Hay ciertos talentos que conviene ir revelando desde temprana edad y que son de alto impacto en la vida psicosocial. En este sentido, estaremos colaborando en el desarrollo de un individuo mejor y por consiguiente de un mundo mejor. Como ejemplo, la OMS (Organización Mundial de la Salud) en el año 1993 propuso la iniciativa internacional para la educación de las habilidades para la vida. Consideró las siguientes como relevantes en la promoción de las competencias psicosociales de niños y adolescentes, ya que incluyen la relación con nosotros mismos, con las demás personas y con el ambiente que nos rodea. Helas aquí:

  1. Autoconocimiento
    2. Empatía
    3. Comunicación asertiva
    4. Relaciones interpersonales
    5. Toma de decisiones
    6. Solución de problemas y conflictos
    7. Pensamiento creativo
    8. Pensamiento crítico
    9. Manejo de emociones y sentimientos
    10. Manejo de tensiones y estrés

Para finalizar, hay quienes apuntan al descubrimiento de nuestros talentos como una suerte epifanía o revelación, un descubrimiento súbito o serendipia, una inspiración o musa, pero no hay nada definido al respecto. Lo que sí es cierto es que a lo largo de su vida, el ser humano que trabaja en sí mismo, se descubre, se define, se organiza y construye; por ende, consigue comunicar y compartir con su entorno personal y profesional sus talentos, mediante su trabajo, ejemplo y esfuerzo. Tampoco hay condición física, edad concreta ni límite para descubrirlos.

Cuando descubres y empleas todos tus talentos realizas para qué estás aquí, entras en sintonía con tu ser interior, visualizas tu lugar en el mundo y puedes dedicarte a tu verdadera misión.

Compartir