¿Cómo triunfar sin salir de casa?

Por: Juan Eduardo Fernández

Ya perdí la cuenta de los días que llevamos en cuarentena, pero paradójicamente este periodo ha sido el más productivo para mí, en cuanto a las cosas que realmente me apasionan. Quienes me conocen saben que tengo muchos defectos, pero también algunas virtudes, y entre ellas está el hecho de que soy una persona muy trabajadora.

Desde niño aprendí que tienes que ganarte las cosas, que debes trabajar para lograrlo porque vengo de una familia humilde, es decir, nunca fui “el hijo de” o “el sobrino de” ¿Cómo me hice tan trabajador? Y creo que por amor. Cuando tenía 16 años me enamoré perdidamente de una chica, cuya familia tenía mucho dinero, a ella eso no le importaba porque en verdad nos queríamos. Pero todo el mundo nos decía que no funcionaría porque “yo no estaba a su altura” ¿El dinero entonces es el problema? Me pregunté, así que me busqué varios trabajos y para hacer corta la historia, fuimos novios por muchos años. Ahí descubrí, que para avanzar sólo tienes que identificar el obstáculo y luchar para dejarlo atrás.

Por eso estoy convencido que esta pandemia es un obstáculo que sin duda cambiará la forma en la que veíamos y vivíamos el mundo… pero también, es la oportunidad para conocernos y evaluar qué es lo realmente importante para nosotros. Ahora más que nunca, se comprueba la Teoría de la Evolución Humana de Charles Darwin (No es ese que están pensando, ese es Chaplin, este es otro).

Les voy a resumir aquí lo que dice el señor Darwin “No sobrevive la especie más fuerte, ni siquiera la más inteligente, sino la que mejor se adapta”; y sin duda hoy más que nunca, esto se está comprobando. Pongo como ejemplo el caso de algunos colegas comediantes: Mientras unos están buscando la manera no sólo de llevar a la gente algo de humor sino también de ganar algo de dinero, otros han dejado de hacer comedia. Ya sea porque tienen la fortuna de tener otro trabajo, o porque simplemente se han dejado llevar por el pesimismo.

Gracias a mi trabajo conozco algunos conferencistas que se ganaban la vida viajando por el mundo, hablándole a grandes multitudes, y por el Coronavirus ya no pudieron hacerlo más. En ese rubro hubo también quienes se adaptaron y vieron en la tecnología la posibilidad de acercarse a sus audiencias, mientras que otros tiraron la toalla y no embocan una.

A los segundos sólo quiero decirles que esto también va a pasar ¿Y saben algo? Saldremos más fortalecidos. Siempre se nos vendió que para triunfar teníamos que tener mucho dinero, y en el caso de los comediantes, el éxito se media por la cantidad de personas que eras capaz de reunir en un teatro… y la verdad me angustia mucho pensar que ya no podamos volver a presentarnos. Pero decidí “congelar” esa preocupación y buscar la forma de reinventarme.

Estoy convencido que, si te propones lo que deseas, vas a poder hacerlo, de eso no tengo duda. Sólo tienes que levantarte, limpiarte las rodillas y seguir adelante. Ahora para despedirme quiero invitarte a que hagamos un ejercicio: Cierra los ojos y preguntante ¿Qué es lo que me hace feliz? Y ¿Por qué no estoy haciéndolo?

Ambas respuestas solo las sabes tu, así que después de contestarlas ponte manos a la obra porque gracias a la pandemia, todos volvimos a la línea de salida, de esta maratónica carrera que se llama “Vida”.

El otro día estaba viendo un documental de Fontanarrosa, y escuché una frase que me hizo reflexionar: “Fontanarrosa se hizo famoso dibujando en su estudio, sin salir de Rosario” … Ahora nos toca a nosotros ser tan exitosos como “El Negro” y al igual que él, sin salir de nuestra casa.

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