Cómo Sevilla convierte las naranjas de sus calles en electricidad

Un proyecto piloto usará el metano de la fermentación de la fruta para crear energía limpia para la planta depuradora de la ciudad.

En primavera, en las calles de Sevilla se pueden encontrar 5,7 millones de kilos de fruta amarga que los 48.000 árboles de la ciudad depositan en las calles en invierno, un peligro para los peatones y un dolor de cabeza para la capital andaluza.

Ahora se ha puesto en marcha un plan para producir un zumo totalmente diferente de las naranjas desechadas: electricidad.

Sevilla ha puesto en marcha un proyecto piloto para usar el metano producido por la fermentación de la fruta para generar electricidad limpia.

El proyecto, que ha sido puesto en marcha por Emasesa (empresa municipal de aguas), usará 35 toneladas de fruta para generar energía limpia que alimentará una de las depuradoras de la ciudad.

“Esperamos que pronto podamos reciclar todas las naranjas de la ciudad. Para conseguirlo, calcula que la ciudad necesitaría invertir unos 250.000 euros. No se trata sólo de ahorrar dinero. Las naranjas son un problema para la ciudad y estamos produciendo valor añadido a partir de los residuos“, afirma Benigno López, responsable del departamento de Medio Ambiente de Emasesa.

Aunque el objetivo por ahora es usar la energía para hacer funcionar las depuradoras, el plan final es devolver a la red la electricidad sobrante.

El potencial es enorme. Las pruebas han demostrado que 1.000 kg producen 50 kWh, suficiente para abastecer de electricidad a cinco hogares durante un día, y calculan que si se reciclaran todas las naranjas de la ciudad y se devolviera la energía a la red, se podría abastecer a 73.000 hogares.

El ayuntamiento emplea a unas 200 personas para recoger la fruta. Es la ciudad con más naranjos del mundo.

 

Fuente: ecoinventos.com

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