Cambios en el clima y cambios en la vida

Por: Ana Elena Santanach

El mensaje ha sido alto y claro: se necesitan cambios. Cambio de modelos, cambio de sistemas, cambio en la economía, cambios sociales y cambio climático. Todos son legítimos. Todos son necesarios. Todos son posibles. Y hay que hacerlos desde hoy. Pero todos podrían estar determinados por uno solo: el cambio interior, el que se inicia en nosotros. En tí y en mí.

Los procesos de cambios no son fáciles. No podemos, no queremos o les tenemos miedo ya que hay que desechar costumbres, hábitos, ideas, valores. Unido a eso, existe la presión externa de gente que quiere nos mantengamos tal cual somos. Por ejemplo, los compañeros de juerga de un alcohólico no desean que éste se rehabilite pues podrían perder un “patrocinador de tragos”. Para muchos, los cambios positivos que adquirimos les hace resaltar aún más las conductas negativas de ellos.

-Toma la decisión de cambiar. Nadie lo va a hacer por ti. Aunque de seguro hay muchas personas deseando que cambies de una vez por todas.

-Muévete al cambio. Tan solo comienza. No te quedes parado. Practica. Rema en otra dirección. Hay que esforzarse. Recuerda que no es un deseo, es un compromiso.

-Haz que los cambios sean reales, aunque sean pequeños. Prueba que “esto es lo que quiero”. No se trata de impresionar (ese es un resultado), sino de alcanzar la transformación personal. Escoge algo: dejar de gritarle a las personas, evitar el chisme; ser puntual; eliminar la amargura y la sospecha. Hay tantas áreas.

-Ten en mente que te estás “reconstruyendo”. Es más allá de un cambio físico. Es en el carácter. Es emocional. Es espiritual.

-Identifica el hábito o la actitud que quieres cambiar y cómo remplazarlo, si es necesario. Si decides no mentir es porque vas a decir la verdad, su remplazo lógico.

-No lo hagas solo. Busca ayuda. Debe ser alguien que ya ha pasado o está en ese proceso.

-No te olvides de orar. El mejor socio en todos los emprendimientos es Dios. Él te hizo. Él sabe cómo debes funcionar y cómo no debes funcionar. Él es la fuente de las virtudes y valores que deseas adquirir. Y es la fuerza para deshacernos de las fallas y vilezas.
Así que, Greta, el cambio climático no es el problema central. Mientras más cambiemos nosotros más cambiamos el mundo. Yo, en lo personal, reinicio hoy. ¿Y tú?

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Ana Elena Santanach

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