Amor a los óscares

Por: Aida Montenegro-Loughran

El cine como creación refleja un aspecto social por resolver y es hijo de su época. Este año los premios mostraron un amor inusual por lo absurdo que ocurre en esta era de globalización. Los discursos de los galardonados también mostraron un aspecto nuevo: dar una voz de aliento a los defensores de la igualdad, de los animales y un llamado a la empatía.

PARASITE

Una revelación para muchos de la polaridad de una sociedad, como la coreana, cuyo mensaje transciende gracias a que es un reflejo de toda sociedad existente, en cualquier país, no como critica al sistema de clases sino como una interrogación neutral a todo el sistema capitalista. Ya que el mismo permite la explotación sistemática del sector vulnerable de la población por el grupo privilegiado.

EL PROTAGONISTA DEL ‘Joker’.

Joaquín Phoenix además de ponernos en la comprometida situación de identificarnos con actitudes tan atroces como las de su personaje tras descubrir que el clima de Gotham no difiere demasiado del que vivimos al otro lado de la pantalla. Y al que Phoenix hace alusión en su discurso y en la película, en una escena donde simbólicamente no dobla la rodilla, pasando por un tono y tratamiento de la violencia que no hace concesiones frente a los discursos moralizantes y ruedas de la ofensa que tanto existen hoy en día en las redes.

MUTUO RESPETO

Para cuestionarnos sí esta explotación es inevitables y si hay una alternativa mejor que las que plantean las películas elegidas. Como el director de Parasite, Bong Joon-Ho lo expresa en una entrevista a la prensa: “las películas lidian con una situación donde la mínima cantidad de respeto que se debe tener por otro ser humano es completamente destruido e ignorado.”
Nos toca a todos ser parte del cambio y que el cine siga llamando la atención con su magia de la ficción de una realidad que nos afecta.

Feliz día de San Valentín y a dar nuestras voces de aliento a los seres vulnerables.

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