América Latina: Paraíso de orquídeas

Redacción: Diego Díaz Martín

En el mundo existen alrededor de 35 mil especies de orquídeas, agrupadas en alrededor de 750 géneros, de las cuales 28.785 son especies puras, y el resto comprende ejemplares híbridos. Del gran total, al menos 15 mil especies han sido descritas en América Latina, siendo los países con mayor diversidad de estas plantas Brasil, Ecuador, Colombia, Costa Rica, México, Panamá, Perú y Venezuela.

La mayoría de las orquídeas se encuentran en climas tropicales y subtropicales, pero su distribución es muy amplia en todo el planeta, exceptuando las áreas desérticas extremadamente secas, así como los gélidos polos y aquellas regiones cuya altura supera los 4.500 metros sobre el nivel del mar.

Las regiones más megadiversas en orquídeas comprenden los bosques andinos y amazónicos, además de otros ecosistemas tropicales selváticos.

A pesar de los grandes esfuerzos de investigación que se han realizado en el mundo, los científicos aseguran que aún faltan muchas especies por descubrir, particularmente en Sudamérica, África y el sudeste asiático. Todo lo anterior, sin contar el creciente número de especies que surgen como híbridos, tanto en la misma naturaleza, como por obra y gracia de muchos horticultores, quienes crean nuevos especímenes que son presentados en cientos de exposiciones especializadas en el mundo de la orquideología.

El filósofo griego Teofrasto, discípulo de Platón y Aristóteles, fue quien denominó a estas plantas como “orchis”,  cuyo significado es “testículo”, tomado de la forma de sus bulbos y pseudobulbos. Su importancia en tiempos antiguos era tan notoria que se vinculaba a premios y ofrendas importantes.

Entre las curiosidades de las orquídeas figuran su simetría bilateral similar a la humana, pues si trazamos una línea vertical exactamente en el medio de la flor, se forman dos imágenes simétricas idénticas, como sucedería con el rostro humano.

Otro elemento curioso de las orquídeas son sus extraordinarias técnicas para atraer a los polinizadores, para lo cual desarrollan órganos reproductivos con formas, colores y texturas para simular la imagen de un insecto, incluyendo aromas y alimentos ficticios, que atraen a mosquitos, abejas y avispas, entre otros insectos.

La diversidad morfológica de las orquídeas es tan grande que sorprende hasta los mismos especialistas, quienes aceptan que el ejemplar más grande del mundo es la Grammatophyllum speciosum, cuya inflorescencia puede a llegar a medir casi tres metros de altura con más de 400 flores. Por su parte, la orquídea más pequeña parece ser la Teagueia, una diminuta especie descubierta en Ecuador de solo 2 milímetros.

Actualmente, la recolección de orquídeas silvestres está prohibida en muchos países del mundo, pues una gran proporción de las misma se encuentra amenazada de extinción, producto del saqueo de las áreas naturales o la destrucción de sus habitas.

La próxima vez que adquiera una orquídea, asegúrese de conocer su procedencia, prefiriendo aquellas que son reproducidas por viveros especializados, que no comercializan con especies silvestres.

América Latina sigue siendo un paraíso de orquídeas que aún estamos a tiempo de disfrutar. Su extraordinaria diversidad en formas y colores nos animan a admirarlas y conservarlas.

 

@DDiazMartin

 

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