Amar, aprender y agradecer: tres pasos para renacer

Por: Aida Montenegro-Loughran

Podemos elegir a las personas que son parte de nuestra vida y vivir a plenitud compartiendo experiencias.

Nuestra conversación de hoy forma parte de ese retrato costumbrista que cada día toma forma en estas arenas y rascacielos que me rodean.

A veces como la protagonista de “Eat, Pray and love” de la escritora y periodista Elizabeth Gilbert, pienso que todos debemos hacer su ejercicio de buscar un balance en diferentes culturas, en la forma cómo otras personas ven el mundo y cómo, en su caso, beneficiarnos con su práctica diaria.

Siempre las buenas ideas se deben llevar a la práctica. Nada como la historia y la experiencia ajena para aprender sin el costo emocional que conlleva experimentar por uno mismo.

Comer saludable

Como lo plantea otro conocido autor, Stephen Ritz, en su libro “El poder de una planta” -que con su proyecto de huertos en las escuelas del Bronx en New York logró mejorar el rendimiento escolar e influenciar positivamente a la comunidad-, el cultivar nuestros propios alimentos nos da una seguridad y confianza inmediata. El elegir alimentos saludables nos mantiene alerta y en forma para aceptar nuevos retos.

 Amar todo lo que hacemos

Amar con nuesta lógica, a veces identifica el satisfacer nuestos deseos y objetivos. Sin embargo, amar como parte de la energía que todos tenemos como seres humanos es el aceptar que estamos interconectados y que la aceptación de los otros es parte de esa cadena de amor universal.

Orar agradecidos

Como todos sabemos, las prácticas y creencias religiosas pueden variar, mas el orar es parte de nuestra fe en el futuro y la forma de conectarno con el poder creador que todos poseemos.

Como siempre, les invito a reflexionar y compartir con nosotros las tres práctica diarias que ustedes realizan para ser mejores cada día.

_________________

@aidaline2012

 

Compartir